Estamos en época de vacaciones, lo que se vuelve la excusa perfecta para salir de nuestros lugares habituales y liberarnos del estrés cotidiano. Son muchas las opciones que tenemos para hacerlo: podemos ir a la playa, a la montaña o visitar una ciudad que no conocemos.

Al pensar respecto a cuál es la mejor opción para pasear durante las vacaciones, debemos considerar lo que tiene por decir la ciencia sobre ir a la playa, pues de acuerdo a varios estudios, hay muchos beneficios que giran en torno a darse un baño de mar.

Sobre esto, diversos estudios plantean que el mar tiene un efecto positivo importante sobre nuestro organismo, pues más allá de las sensaciones placenteras asociadas al calor del sol y el agua salada, hay cambios a nivel psicológico que resultan beneficiosos cuando nos encontramos ante una gran masa de agua.

Al respecto, los científicos plantean que ir a la playa ayuda a reducir los niveles de estrés y el riesgo de sufrir depresión, además que mejora la creatividad.

El azul de la playa se traduce en bienestar

Ir a la playa es una de las actividades más beneficiosas según la ciencia.

Uno de los principales beneficios de ir a la playa gira en torno al concepto de un gran espacio azul, pues una gran masa de agua con estas características, de acuerdo a los expertos genera efectos positivos en las personas que no se producen, por ejemplo, en áreas verdes.

En este sentido, si lo que se pretende es dejar de lado el estrés y relajarse, la mejor recomendación es ir a la playa o a un lago, en lugar de una montaña. Claro está que depende de las preferencias de cada persona, además que se puede optar por lugares en los que se cuente con ambas cosas.

De hecho, hay estudios en los que se sugiere que los espacios azules en entornos urbanos pueden tener consecuencias positivas sobre las personas. Más allá de que pueda parecer que esto va en contra de la intuición, pues solemos asociar los espacios boscosos con la tranquilidad, no siempre es así.

En la misma línea, se ha demostrado que respirar el aire de la playa es bueno para los pulmones y mejora la capacidad pulmonar, favoreciendo la respiración y disminuyendo las probabilidades de sufrir enfermedades en el futuro, tal como la fibrosis.

En síntesis, los expertos alegan que exponernos a grandes masas de agua, tales como la playa, tiene efectos positivos tales como favorecer estados meditativos, inspirarnos y mejorar la creatividad, aumentar los beneficios del ejercicio físico, además de optimizar nuestra absorción de oxígeno y equilibrar los niveles de serotonina, lo que se traduce en un mejor estado de ánimo.

Así que no lo pienses más, alista tu bolso y date ese viaje a la playa que tanto anhelas.

Referencias:

  1. Residential exposure to visible blue space (but not green space) associated with lower psychological distress in a capital city. https://doi.org/10.1016/j.healthplace.2016.03.002
  2. A Controlled Trial of Long-Term Inhaled Hypertonic Saline in Patients with Cystic Fibrosis. https://doi.org/10.1056/NEJMoa043900