Un hombre fue condenado en Florida a casi seis meses en prisión por no desbloquear los teléfonos que le fueron confiscados por la policía como evidencia por posesión de marihuana.

Todo comenzó cuando la policía paró el vehículo de William Montañez por no haber cedido apropiadamente cuando se le pidió. Una vez detenido, los oficiales pidieron registrar el automóvil, y como Montañez se negó, llevaron un perro olfateador de drogas que aparentemente ya se encontraba con los policías.

Esta práctica está prohibida desde 2015, luego de que se estableciera que las requisas de tráfico no pueden usarse como excusa para hacer investigaciones o imponer posibles infracciones. Para ello, el agente debe tener una razón para creer que se ha cometido un delito para proceder a investigar y rechazar una requisa no cuenta como argumento válido para sospechas.

El perro descubrió pequeñas cantidades de marihuana, casi 5 gramos, y aceite de cannabis, que Montañez admitió que le pertenecían. Además, la policía encontró una pistola, que supuestamente pertenece a su madre, y dos teléfonos celulares. Cuando la policía le pidió a Montañez que desbloqueara los teléfonos, el hombre se negó.

Los oficiales solicitaron una orden de registro por “posesión de menos de 20 gramos de cannabis” y “posesión de accesorios para consumir drogas”, que ya Montañez había admitido. La orden lo llevó a un tribunal donde un juez insistió en que el individuo desbloqueara los dispositivos, y al volverse a negar, o simplemente no recordaba las contraseñas, el juez lo sentenció a 180 días en prisión.

A pesar de que el abogado de Montañez, Patrick Leduc, solicitó un fallo a la decisión del juez sobre las órdenes de registro, la situación es algo difusa pues si bien la policía presentó la orden necesaria, las circunstancias que la conllevaron parecen cuestionables.

Leduc tomó el caso como una lección: “Si te arrestan por algo –drogas, armas, lo que sea– y hay un dispositivo electrónico cerca, pueden obtener una orden de registro e investigarlo. Y si no provees esa información, porque quieres mantener esa información privada, te pueden meter en la cárcel”.