Un mundo repleto de coches voladores parece más posible ahora que hace 50 años, y es que los intentos por crear un coche volador personalizado permitirían solventar los problemas de tráfico que actualmente se viven en las vías terrestres de las grandes ciudades.

Ahora, luego de nueve años de trabajo silencioso en una ubicación de Sillicon Valley, un grupo de desarrolladores han creado BlackFly, el primer coche volador que no requiere licencia de piloto para ser operado. De hecho, se puede dirigir con un control remoto e incluso puede volar de forma autónoma.

Una de las características más distintivas de BlackFly es su diseño, y es que, tal y como vemos en el video de presentación, parece una nave extraterrestre avistada en una película de los 60, con un fondo curvado que no sólo le permite aterrizar sobre superficies duras sino también sobre el agua.

La startup Opener fue la encargada de la fabricación de este coche volador, autónomo y además, eléctrico, y según declaraciones con motivo del anuncio, la popularidad que están ganando este tipo de coches hará que en el futuro sean mucho más accesibles en relación a su precio.

Con respecto a los componentes de BlackFly, este dispone de ocho propulsores eléctricos para mantenerlo en el aire, mientras que dos alas grandes son utilizadas para la dirección del avión. Puede recorrer hasta 40 kilómetros con una sola carga, y según Opener, puede ser cargado con energía solar en apenas 25 minutos.

Empresas de todo el mundo están desarrollando coches voladores, como Uber como una de las principales empresas de transporte realizando esfuerzos considerables en este sector. Sin embargo, pocos coches voladores como BlackFly están respaldados por Larry Page, cofundador de Google, y cuentan como uno de los directivos del fabricante con Alan Eustace, ex ejecutivo de Google.

BlackFly es la primera ‘aeronave ultraligera personal’ (VLOT) calificada para operar en Estados Unidos, y según testimonio del CEO de Opener, Marcus Leng:

Opener está revitalizando el arte de volar con un coche volador seguro y asequible que puede liberar a sus operadores de las restricciones cotidianas del transporte terrestre.

En este sentido, Leng prometió democratizar el transporte tridimensional e insistió en que la seguridad será primordial durante el desarrollo y las pruebas de este coche volador. A pesar de que no se necesitará licencia de piloto, Opener exigirá a los usuarios haber completado el examen escrito para pilotos de la Fuerza Aérea de EE.UU y una capacitación personalizada. Este coche podría llegar de manera oficial en 2019.

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