El equipo de buzos internacionales que rescataron ayer a los primeros 8 niños de la cueva tailandesa donde se encontraban atrapados desde el pasado 23 de junio, ha rescatado a los 4 niños restantes y su entrenador de fútbol esta mañana, según un informe de The Guardian. Las labores de rescate se han desarrollado sin la ayuda del minisubmarino de Elon Musk, el CEO de SpaceX, quien al parecer, se dirigió personalmente al sitio del rescate para ofrecer su ayuda.

Musk había ofrecido su colaboración y la de su equipo de ingenieros para sacar a los niños de la cueva, e incluso habló de utilizar componentes de su popular cohete, el Falcon 9, para construir el minisubmarino en cuestión. El multimillonario aparentemente voló a Tailandia el pasado fin de semana con esta cápsula, e incluso compartió fotos en su cuenta de Instagram sobre ello.

Just got back from Cave 3

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Sin embargo, una publicación de ABC revela que el jefe del centro de comando que supervisa el rescate, Narongsak Osatanakorn, dijo a Musk de manera educada que su minisubmarino no sería de utilidad, ya que a pesar de ser una tecnología sofisticada, no era ‘práctica’ para la misión. Por su parte, Musk escribió en su cuenta de Twitter que el minisubmarino estaba listo para su uso de ser necesario, y que lo dejaría en el país por si acaso era de utilidad en el futuro.

Un portavoz del gobierno tailandés agradeció a Musk por dirigirse personalmente al lugar de los acontecimientos con sus soluciones ingeniosas, pero parece que todo el esfuerzo del empresario fue en vano. En las redes sociales, muchos valoran su altruismo y otros sugieren que es un oportunista, pero en todo caso, lo importante en esta historia es que los niños y su entrenador han sido rescatados con total éxito y sus condiciones de salud son estables.