Uno de los ecosistemas naturales más difíciles de proteger para ecologistas y organizaciones a nivel internacional es la selva tropical, sobre todo en lo que tiene que ver con la deforestación ilegal, que se ha cobrado la vida de una cantidad abrumadora de especies durante los últimos años.

Rainforest Connection es una ONG (Organización No Gubernamental) que fue lanzada en 2014 y que utiliza móviles de segunda mano como estaciones de radio para alertar a las autoridades en caso de escuchar sonidos de tala ilegal. Además, utiliza el aprendizaje automático, una herramienta de Inteligencia Artificial (IA), para alimentar las capacidades de esta red de monitoreo.

Su fundador, Topher White, dijo en una entrevista que al principio, los móviles sólo podían detectar ciertos armónicos que indicaban, por ejemplo, el sonido de una motosierra. Sin embargo, al incorporar el aprendizaje automático a este sistema, la organización ha sido capaz de detectar disparos, sonidos sutiles, ruidos de animales, entre otros elementos que conviven en la selva.

Para elevar el rendimiento de las baterías de los móviles, la organización comenzó a trabajar con la plataforma TensorFlow, propiedad de Google, para capacitar su IA e integrar nuevos datos en la nube. De hecho, Google contribuyó en la producción de un documental acerca de la situación de quienes protegen a las poblaciones nativas de la selva y contribuyen a disuadir a los cazadores y madereros.

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Rainforest Connection tiene presencia en el Amazonas, Camerún y Sumatra, con otros objetivos en camino en el futuro. De hecho, White espera que su sistema pueda ser capaz de detectar animales cuando no emiten sonidos, como los sigilosos jaguares. Esto sería posible, a través de la detección de otros animales que alerten sobre la presencia del felino, como las aves.

Cuando la organización decide usar un móvil viejo, lo primero que hace es limpiar la memoria del dispositivo y reconecta el hardware, ajustándolo posteriormente a una matriz de paneles solares. Luego, lo envía al bosque tropical donde desee hacer el monitoreo. Una vez allí, lo coloca en un árbol, y si detectan el sonido de una motosierra, entra en acción.

Actualmente, las estaciones de radio-detección de Rainforest pueden ser ubicadas a una distancia de hasta 25 kilómetros de la torre de telefonía móvil más cercana. De momento, la compañía continúa su labor, esperando que más personas, sobre todo estudiantes, se incorporen a la lucha que ha emprendido.

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