La cápside del VIH, en azul, protege al virus y favorece la transmisión del contenido viral. Créditos: Juán Perilla

Recientemente, un equipo de científicos ha dado un importante paso en la lucha para derrotar al virus de inmunodeficiencia humana. Específicamente, lograron identificar una molécula clave para la infección del VIH en el organismo humano.

Empleando nuevas técnicas microscopía, los investigadores lograron aislar una pequeña molécula, denominada inositol hexakisphosphate (IP6), que, según su hipótesis, es secuestrada por el virus, funcionándole como protección frente al sistema inmunológico del portador, permitiéndole liberar la carga vírica.

Al respecto, los científicos proponen que el material genético del VIH se recubre de proteínas protectoras, formando una especie de escudo, llamado cápside que, además de proteger el virus, favorece la transmisión de su contenido viral.

Para el momento, habían muchas lagunas de conocimiento respecto a los mecanismos de acción del VIH en este sentido, por lo que la identificación del rol que juega la molécula IP6 al reclutar las células del portador para reforzar el cápside, se está más cerca de resolver este gran problema de salud pública. .

Específicamente, desde hace más de 10 años se sabía que la molécula en cuestión ayudaba en la formación de los componentes virales en viriones, sin embargo, no se sabía qué tan importante era en el ciclo de vida del VIH.

Así, teniendo en cuenta lo inestables que pueden llegar a ser los cápsides, colapsando con rapidez cuando se extraen de los viriones, resultaba complejo su estudio experimental. No obstante, los nuevos descubrimientos permiten saber por qué el contenedor se desmorona con tal facilidad.

Sobre esto, David Jacques, un Virólogo estructural del la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, propone:

“Se ha observado en distintas investigaciones que la cápside del VIH es muy inestable, lo que se considera como una cualidad importante para el proceso infeccioso. Con nuestro descubrimiento de IP6, ahora sabemos que, durante las infecciones, la cápside del VIH no está sola, sino que está expuesta al IP6, que estabiliza dramáticamente el núcleo del virus”.

En síntesis, se descubrió que esta molécula del organismo es secuestrada por el virus, haciendo que se fortalezca su cápside, además de estabilizar su estructura por aproximadamente 20 horas. No obstante, cuando se elimina la molécula defensiva, la cápside se descompone sin mayor dificultad.

De esta manera, los científicos pueden contar con más tiempo para estudiar y comprender el funcionamiento de la cápside,  a partir de una nueva técnica de microscopía que emplea la fluorescencia a la hora de evaluar, en tiempo real, la descomposición de la cápside.

Con esta herramienta, se encontró que el IP6 se une a los poros de la cápside reforzando su recubrimiento y permitiéndole un aumento de más del 100% en la acumulación de nuevo ADN viral en el portador.

Específicamente, Till Böcking, científico molecular e investigador principal del equipo, explica:

“Nuestra hipótesis es que el virus inmaduro recoge IP6 cuando abandona la célula productora y luego lo usa nuevamente, luego de ingresar a la célula objetivo, para estabilizar su cápside y facilitar la infección”.

Esto, según los investigadores, representa una esperanza en la lucha contra el VIH/SIDA, pues al saber el papel que juega la molécula en torno a la infección, resulta posible modificar su comportamiento a fin de sacarle provecho con futuros tratamientos antivirales, bien sea engañando al virus, para que libere IP6 de forma prematura, o bloqueando su funcionamiento, a fin de entorpecer la formación de la cápside.

Referencias:

IP6 is an HIV pocket factor that prevents capsid collapse and promotes DNA synthesis, (2018). https://doi.org/10.7554/eLife.35335

Kinetics of HIV-1 capsid uncoating revealed by single-molecule analysis, (2018). https://doi.org/10.7554/eLife.34772