Un grupo de investigadores de la Universidad Duke, en Estados Unidos, ha desarrollado un método para separar las células tumorales circundantes en muestras de sangre de manera rápida a través del uso de ondas de sonido.

Las células tumorales circundantes (CTC) son diminutos fragmentos de un tumor que se desprenden y fluyen a través del torrente sanguíneo. Su composición ofrece información relevante sobre el tumor, como sus características físicas, mutaciones genéticas asociadas con el pronóstico, su tipología, e incluso si algunos tratamientos pueden funcionar.

Ahora bien, el hecho de poder ‘cosechar y cultivar’ rápidamente estas células utilizando una muestra de sangre permitiría realizar biopsias líquidas, lo que ofrecería un diagnóstico y pronóstico sobre el tumor y una estrategia de tratamiento basada en el perfil de CTC. Sin embargo, los CTC no son sencillos de atrapar, y por lo general, sólo hay unos pocos de ellos en las miles de millones de células sanguíneas que a atraviesan las venas de un paciente.

El hecho de que no haya actualmente tecnologías eficientes para separar las CTC de las células sanguíneas normales, ha sido la principal motivación del nuevo estudio de Duke, donde también participaron expertos del MIT y de la Universidad Tecnológica de Nanyang, con el que han logrado separar CTC de una muestra de sangre de 7.5 mililitros con al menos 86 por ciento de eficiencia en menos de una hora.

Los investigadores esperan que al mejorar esta tecnología, podrían realizar un nuevo tipo de examen médico económico. William Bevan, profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad Duke, afirmó con motivo del anuncio:

L a biopsia es la técnica estándar para el diagnóstico del cáncer, pero es dolorosa e invasiva y, a menudo, no se administra hasta el final del desarrollo del cáncer. Con nuestra tecnología de separación de células tumorales circulantes, podríamos ayudar a descubrir, de manera no invasiva, si el paciente tiene cáncer, dónde se localiza el cáncer, en qué etapa se encuentra y qué medicamentos funcionarían mejor. Todo a partir de una pequeña muestra de sangre extraída del paciente.

El funcionamiento de la tecnología radica en la configuración de una onda de sonido que se transmite a través de un pequeño canal. Al ser el sonido una onda de presión, crea bolsas de presión que empujan las partículas suspendidas en el líquido a medida que pasan. Esta fuerza acústica actúa de manera más intensa sobre las células cancerosas más grandes que sobre las normales, lo que le permite que los CTC estén en un canal separado para su recolección.

La sangre de este hombre tenía tanta grasa que parecía leche

En el futuro, los expertos continuarán desarrollando la tecnología para aumentar su velocidad y eficiencia, además de analizar la viabilidad de la técnica en diversos proyectos de cultivo y perfilado con el objetivo de demostrar su potencial de impacto en el sector médico.

Referencia: “Circulating Tumor Cell Phenotyping via High-Throughput Acoustic Separation.” Mengxi Wu, Po-Hsun Huang, Rui Zhang, Zhangming Mao, Chuyi Chen, Gabor Kemeny, Peng Li, Adrian V. Lee, Rekha Gyanchandani, Andrew J. Armstrong, Ming Dao, Subra Suresh, and Tony Jun Huang. Small, 2018. DOI: 10.1002/smll.201801131.

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