Los roles de género impuestos por la sociedad tienen consecuencias negativas que van mucho más allá de lo que se cree comúnmente. Sobre esto, una nueva investigación  sugiere que los hombres diagnosticados con cáncer avanzado tienen un 30% menos de probabilidades que las mujeres de aceptar cuidados paliativos.

En función de creencias sociales, los hombres suelen verse como protectores de la familia, por lo que cuando son diagnosticados con una enfermedad grave, prefieren ser vistos como “luchadores” o “guerreros”, lo que les lleva a considerar los cuidados paliativos como una muestra de debilidad.

El estudio fue llevado a cabo por Fahad Saeed, un especialista en cuidados paliativos y Profesor Asistente de Medicina y Ciencias de Salud Pública, en el Centro Médico de la Universidad de Rochester. Sobre esto, plantea:

“Existe un espíritu de “luchar y pelear”, y no hay nada de malo en eso, pero si todo lo que haces es pelear, ignorando los elementos emocionales y espirituales de lo que ocurre, se pierde la oportunidad de ver la vida desde perspectivas diferentes”.

Para llegar a esta conclusión, se analizaron los datos de 393 personas con cáncer avanzado con edades de entre 22 y 90 años, quienes fueron entrevistados respecto a sus preferencias en torno a los cuidados paliativos.

Adicionalmente, se consideraron variables tales como la agresividad del cáncer, la edad de los pacientes, su raza y el estado financiero. No obstante, el género fue el único elemento que se mostró significativamente influyente sobre la decisión de aceptar cuidados paliativos.

Esto es consistente con otras investigaciones en las que se encontró que los hombres suelen ser menos propensos a firmar órdenes de no resucitar en caso de alguna emergencia.

¿Por qué el rechazo a los cuidados paliativos?

Los cuidados paliativos permiten el trabajo de las emociones, el manejo de los síntomas y el apoyo de la familia.

Los cuidados paliativos tienen el objetivo de ayudar a los pacientes a trabajar sus emociones en torno a la enfermedad, además de aliviar síntomas tales como el dolor, dificultades para respirar y otros problemas médicos asociados al trastorno o a su tratamiento.

En general, se trata de acompañar a los pacientes en tanto aprenden de sus experiencias con la enfermedad, mejorando su calidad de vida y dándole espacio a los familiares para que participen del proceso.

Sobre esto, la evidencia demuestra que muchos pacientes logran vivir por más tiempo cuando reciben cuidados paliativos en cualquier etapa de la enfermedad diagnosticada.

No obstante, es posible que los pacientes de la investigación hayan confundido los cuidados paliativos con perder la lucha contra el cáncer, además de haber relacionado el tema con el temor hacia la muerte.

En síntesis, al considerar los cuidados paliativos como el abandono de la batalla contra la enfermedad, es posible que los hombres, al no querer ser vistos como débiles, prefieran rechazar esta estrategia terapéutica.

De acuerdo a Saeed, teniendo en cuenta que los cuidados paliativos se basan en el trabajo de las emociones y el manejo de los síntomas, los hombres prefieren dejarla de lado para evitar señales de debilidad, dudando de expresar las emociones que experimentan.

Por tanto, se recomienda mejorar las estrategias de comunicación respecto a los mitos y malentendidos que giran en torno a los cuidados paliativos, sobre lo que los médicos deben estar atentos respecto a las diferencias de género, siendo conscientes de la tendencia de los hombres a evitar cualquier señal de vulnerabilidad.

Referencia: Preference for Palliative Care in Cancer Patients: Are Men and Women Alike? (2018). https://doi.org/10.1016/j.jpainsymman.2018.03.014