Nadie puede poner en tela de duda que las investigaciones en el campo de la Medicina significan salvar la vida de millones de personas alrededor del mundo; sin embargo, los métodos a partir de los cuales se han logrado algunos progresos médicos, dejan mucho que decir respecto a la ética de los investigadores.

Algunos de estos tenebrosos experimentos son errores de los científicos que trabajan bajo la creencia de estar haciendo lo correcto, mientras que otros son la representación más pura de la maldad.

Son numerosos los ejemplos que se pueden derivar esta afirmación, tal como los experimentos del Doctor Mengele en la Alemania Nazi o el experimento Norteamericano en el que infectaron a prisioneros y enfermos mentales con Sífilis. Veamos, a continuación, los 10 experimentos más macabros de la Medicina.

1. Hermanos separados al nacer

Robert Shafran, David Kellman y Edward Gallan se reencontraron luego de ser separados al nacer. Créditos: Sundance Institute.

Una duda que ha inquietado por mucho tiempo a los científicos gira en torno al debate entre los que defienden la genética como el principal determinante del comportamiento humano y los que argumentan que la crianza, o más específicamente, las experiencias de la vida, son las que tienen mayor peso en el desarrollo de los seres humanos.

Para investigar esto, entre los años sesenta y setenta, un par de Psiquiatras infantiles llamados Peter Neubauer y Viola Bernard, dirigieron un estudio, supuestamente financiado por el Instituto Nacional de Salud Mental, en el que separaron gemelos y trillizos, para criarlos como si fuesen hijos únicos.

Robert Shafran, David Kellman y Edward Gallan, son los nombres de unos trillizos que fueron víctimas de estos Psiquiatras. Los dos primeros se mostraron realmente indignados al conocer la situación, argumentando que les habían robado 20 años de mutua compañía; el tercero se suicidó en 1995, dejando atrás a una esposa y una hija.

Al respecto, los Psiquiatras no manifestaron ningún tipo de arrepentimiento, pues, en su opinión, estaban seguros de que al separarlos se les permitía el desarrollo de su personalidad individual.

Vale acotar que los resultados de esta investigación aún son desconocidos, pues se encuentran almacenados en un archivo de la Universidad de Yale, esperando que sea el año 2066 para ser revelados.

2. Los experimentos Nazi: Josef Mengele

Josef Mengele es famoso por sus atroces experimentos durante la Alemania Nazi

El Holocausto Nazi fue el escenario para los más cruentos experimentos hechos con humanos; en líneas generales, los nazis usaban prisioneros para probar tratamientos contra enfermedades infecciosas y para ver los efectos de armas químicas.

De la misma forma, otros fueron forzados a temperaturas bajo cero y expuestos a cámaras de baja presión para llevar a cabo experimentos de aviación. Así mismo, muchos fueron sometidos a crueles procedimientos experimentales de esterilización.

De hecho, en un experimento, se ataron los senos de una mujer para que los médicos nazis pudiesen ver cuánto tiempo demoraba un bebé en morir de hambre; sin embargo, terminaron inyectándole una dosis mortal de morfina a fin de paliar su sufrimiento.

Respecto a este tema, uno de los nombres más reconocidos es el del Doctor Josef Mengele, protagonista de malvados experimentos que se llevaron a cabo en el campo de concentración de Auschwitz.

Específicamente, Mengele sometía a tratos inhumanos a gemelos a fin de comprobar experimentalmente sus teorías sobre la supuesta superioridad racial de los arios, lo que se tradujo en la muerte de muchos de ellos.

Muchos de los nazis responsables de estos experimentos terminaron siendo juzgados como criminales de guerra, pero Mengele, quien tenía una afición por coleccionar los ojos de sus sujetos experimentales luego de morir, huyó hacia Sudamérica, muriendo en Brasil en 1979, tras sufrir de un derrame cerebral.

3. La Unidad 731 del Ejército Imperial Japonés

El Ejército Japonés llegó a probar armas químicas con personas vivas.

Entre los años treinta y cuarenta, el Ejército Imperial Japonés se dedicó a la guerra biológica contra china, además de experimentos con civiles. No se sabe a ciencia cierta cuántas personas fueron víctimas de estos macabros experimentos, realizados por la Unidad 731 de este Ejército pero se estima que hasta 200.000 personas pudieron haber perdido la vida.

En este sentido, las víctimas fueron sometidas a pozos infectados de cólera y tifus, además de plagar las ciudades chinas de pulgas y otras plagas. Así mismo, los presos eran obligados a marchar a temperaturas bajo cero a fin de experimentar tratamientos en contra de la congelación.

Sobre esto, ex miembros del ejército han reconocido que obligaban a los prisioneros a respirar gases venenosos, además de colocarlos en cámaras de presión que hacían que sus ojos se salieran de la órbita ocular.

También, se ha demostrado que disecaban a las personas aun en vida y con total consciencia. Al terminar la guerra, el gobierno estadounidense ayudó a encubrir los experimentos a fin de ganar la alianza de los japoneses durante la Guerra Fría.

4. El Estudio de Monstruos

Wendell Johnson lideró un experimento en el que le indujeron ansiedad a unos huérfanos para hacerlos tartamudear.

En 1935, un equipo de expertos en lenguaje de la Universidad de Iowa llevaron a cabo un experimento para comprobar su la tartamudez era una conducta aprendida que se relacionaba a la ansiedad de los niños por hablar bien.

No obstante, la manera en la que plantearon el experimento fue brutal: forzaron a un grupo de huérfanos a tartamudear diciéndoles que estaban condenados a ser tartamudos.

De esta manera, los investigadores indujeron a los niños del Hogar de Huérfanos de Ohio Soldiers and Sailor a tartamudear diciéndoles que no debían hablar a menos de que estuvieran seguros de que podían pronunciar las palabras de forma correcta.

A ciencia cierta, no se logró inducir el tartamudeo, pero se logró que los niños se volvieran ansiosos, retraídos y silenciosos. Por esta razón, cuando un grupo de estudiantes revisó la investigación, la llamó “El estudio de Monstruos”.

5. El macabro negocio de Burke y Hare

Representación gráfica de Burke y Hare echando mano de una de sus víctimas.

Durante 1830, los anatomistas solo podían diseccionar, de forma legal, los cuerpos de asesinos que habían sido ejecutados; teniendo en cuenta que esto no ocurría frecuentemente, muchos anatomistas compraban cadáveres a ladrones de tumbas, o los robaban por sí mismos.

En vista de esto, el propietario de una pensión en Edimburgo, llamado William Hare, junto a su amigo William Burke, iniciaron un nicho de negocios. Entre los años 1827 y 1828, los hombres asesinaron a más de doce inquilinos de la pensión para vender sus cuerpos al anatomista Robert Knox.

Supuestamente, Knox no era consciente, o no le importaba realmente, el origen de los cuerpos que le proporcionaban estos proveedores de cadáveres, a pesar de que sospechosamente eran bastante frescos.

Cuando esto se descubrió, Burke recibió la pena de muerte por sus delitos y el Gobierno Británico se vio obligado a relajar las restricciones en torno al uso de cuerpos para las disecciones.

6. Cirugías experimentales con esclavas

J. Marion Sims sometía a las esclavas a dolorosas cirugías sin anestesia.

J. Marion Sims es un nombre que causa revuelo aun en la actualidad. Su fama la obtuvo tras realizar cirugías experimentales en esclavas. Específicamente, el padre de la Ginecología moderna, se dedicaba a tratar a mujeres con fistulas vesicovagales, unas rasgaduras entre la vagina y la vejiga de las mujeres que les causaba incontinencia, por lo que eran rechazadas por la sociedad.

Sims realizaba estas cirugías sin anestesia por dos razones: en primer lugar, los fármacos anestésicos habían sido desarrollados recientemente, y, en segundo lugar, porque el Médico consideraba que estos procedimientos quirúrgicos no eran tan dolorosos como para ameritar anestesia.

Aun no queda del todo claro si las pacientes de Sims habían consentido las cirugías hechas de esta manera, sin embargo, de acuerdo a Durrenda Ojanuga, una profesora de Trabajo Social de la Universidad de Alabama, este Doctor manipuló la institución social de la esclavitud a fin de experimentar con seres humanos, lo que es inaceptable.

7. Experimentos sobre sífilis en Guatemala

Presos y enfermos mentales fueron infectados con sífilis para probar medicaentos contra la enfermedad.

Entre 1946 y 1948, los gobiernos de Estados Unidos y de Guatemala copatrocinaron una investigación en la que presos guatemaltecos y enfermos mentales de la misma nacionalidad, fueron infectados deliberadamente con sífilis.

La investigación pretendía probar la eficacia de ciertos químicos para prevenir la transmisión de esta enfermedad, por lo que los sujetos fueron infectados al darles dinero para que tuviesen relaciones sexuales con prostitutas diagnosticadas con la enfermedad.

También, rasparon la piel de sus penes y vertieron bacterias cultivadas de sífilis en las heridas; de esta manera, a los que contrajeron sífilis se les administró penicilina para tratar la infección.

Sin embargo, no se hizo seguimiento del caso ni se firmaron consentimientos informados para participar de la investigación. Por esta razón, en el año 2010 Hillary Clinton junto a la Secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, emitieron una disculpa pública por el experimento.

8. El experimento Tuskegee

Los investigadores le negaron, negligentemente, el tratamiento oportuno contra la sífilis a los negros para ver qué ocurría si no era tratada.

Un experimento similar fue llevado a cabo en 1932 en Estados Unidos por 40 años, poniendo en tela de duda la ética médica. Sobre esto, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades junto al Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, ejecutó una investigación para probar los efectos sobre la salud de la sífilis cuando no es tratada.

Además de que los participantes formaron parte de este experimento sin su voluntad, el experimento implicó no tratar la enfermedad. Así, rastrearon el progreso de la sífilis en 399 hombres negros de Alabama y se les comparó con el de 201 hombres sanos, dándoles, de forma negligente un tratamiento placebo.

La verdad es que ninguno de estos hombres llegó a recibir el tratamiento adecuado, a pesar de que, en 1947, la penicilina se convirtió en la medicina predilecta para combatir la sífilis.

Tuvieron que pasar 40 años para que el experimento se detuviese pues un periódico expuso al público la situación.

9. El experimento de la cárcel de Stanford

Los guardias sometieron a los prisioneros a tratos crueles sin ningún tipo de contemplación.

En 1971 el Profesor de Psicología Philip Zimbardo, de la Universidad de Stanford, se dedicó a probar experimentalmente la naturaleza de la maldad humana, llevando a cabo un estudio poco ético.

Para esto, construyó una prisión y le pagó a un grupo de estudiantes universitarios para que jugasen el rol de ser guardias y prisioneros. Así, el experimento duró tan solo dos semanas puesto que poco a poco las cosas se volvieron realmente caóticas.

Durante la investigación, de acuerdo a Zimbardo, los guardias se volvieron sádicos y los presos se deprimieron, mostrando signos de estrés.

Particularmente, los guardias adquirieron comportamientos extremos, humillando a los prisioneros, desnudándolos y rociándolos con sustancias químicas, además de emplear técnicas de hostigamiento e intimidación.

Sobre esto, recientemente se supo que los guardias no se volvieron violentos de forma azarosa, sino que fue el mismo Zimbardo quien alentó los comportamientos abusivos, además que, según el reporte, algunos prisioneros exageraron sus crisis emocionales para ser liberados del experimento.

Más allá de todo esto, el experimento demostró que cualquier persona puede volverse realmente malvada cuando se expone a determinadas situaciones.

10. El niño que fue criado para ser niña

Por instrucciones de Money, Bruce Reimer fue criado por sus padres como si fuese una niña.

Finalmente, tenemos un experimento en el que se intentó probar que el género no es determinado biológicamente, sino que es influido por las prácticas de crianza, lo que condujo a consecuencias catastróficas.

Los gemelos Bruce y Brian Reimer nacieron como varones en Canadá, en el año de 1965. No obstante, siete meses después, ambos niños empezaron a tener dificultades para orinar, por lo que, siguiendo los consejos médicos, sus padres, tomaron la decisión de circuncidarlos.

Durante la operación, los médicos, emplearon un bisturí eléctrico para operar a Bruce, pero, por fallos en la potencia, terminaron destruyendo por completo su pene. Ante esto, se canceló la operación de Brian y la familia se fue a casa.

Al no saber qué hacer, los padres acudieron a John Money, un Psicólogo especializado en cambios de género que vio en el caso una oportunidad de oro para poner a prueba sus planteamientos. Este Psicólogo estaba convencido que de la biología no tenía tanto peso sobre la determinación del género, sino la forma en la que las personas son criadas.

Entonces, para que la controvertida terapia funcionase, Money le indicó a sus padres que no debían decirle a Bruce, ahora llamado Brenda, ni a su hermano gemelo, que había nacido como varón.

De esta manera, tendría un niño que sería criado como niña, para comprobar su teoría, y a su propio control, el hermano gemelo.

Con el paso del tiempo, el Psicólogo empezó a pensar que su experimento de cambio de género había sido un éxito, sin embargo, a los 13 años, iniciando la pubertad, Brenda empezó a mostrar tendencias suicidas además de dificultades pare relacionarse con sus pares.

Más adelante, ambos participantes involuntarios se enteraron de la situación, lo que representó un duro golpe del cual no pudieron recuperarse; Brenda recuperó su sexo original, empezando a llamarse David; no obstante, estuvo condenado a la depresión.

Mientras que Brian, el hermano gemelo murió de una sobredosis en el 2002, David terminó quitándose la vida con 38 años, dos años después de la muerte de Brian.

En conclusión, tras haber hecho un repaso de estos 10 macabros experimentos, no queda duda alguna respecto a que la investigación, particularmente si involucra a seres humanos, debe estar ceñida a un código de ético estricto que impida que otras personas sean sometidas a tratos crueles o que terminen siendo víctimas de terribles consecuencias para el supuesto progreso de la Medicina.

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