Un día podemos despertarnos en la mañana con el mejor de los ánimos y una total disposición de alcanzar todas nuestras metas, para luego, cuando cae la noche, darnos cuenta de que, tras un día duro, somos alguien totalmente distinto a esa persona motivada que fuimos más temprano.

Al respecto, es bien sabido que nuestros pensamientos, planes y emociones cambian a lo largo del día, a medida que nos exponemos a diferentes situaciones; en este sentido, una reciente investigación puso a prueba este planteamiento, al analizar cientos de millones de tweets a lo largo de cuatro años.

La investigación fue realizada por Nello Cristianini, Stafford Lightman y Fabon Dzogang, de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido. De esta manera, analizaron 800 millones de tweets con más de 7 mil millones de palabras, publicados por cuatro años seguidos.

Específicamente, analizaron cada palabra a partir de una herramienta conocida como Consulta Lingüística y Conteo de Palabras, a partir de la que los vocablos se clasifican en categorías significativas a nivel psicológico.

Así, los investigadores terminaron con 73 categorías dentro de las que se incluyen emociones agradables y desagradables, motivaciones asociadas al poder y al logro, preocupaciones personales que giran en torno al trabajo y la muerte, además de preocupaciones sociales relacionadas con amigos y familiares, etc.

Consecutivamente, se observó la frecuencia con la que aparecían estas categorías de acuerdo a la hora del día, a partir de lo que se identificaron ciertos patrones; unos eran más obvios que otros, por ejemplo, se mostró como más probable que las personas hablasen de sus familias los fines de semana y que hablaran sobre comida a la hora de comer.

Así mismo, se observó que hablaban de sus sentimientos alrededor de las 7:00 am y emitían comentarios sobre riesgos, dinero y trabajo durante sus horas laborables.

Nuestro humor y temas de conversación dependen de la hora del día

Se observó que por la noche somos mas existenciales y nuestros sentimientos son mas oscuros.

Las diferencias más significativas entre los temas observados se presentaron entre la mañana y la noche. En este sentido, desde tempranas horas de la mañana hasta casi el mediodía, las personas se concentraban en motivaciones asociadas al logro y al poder.

En torno a esto, se observó que aumentaba la frecuencia de indicadores de pensamiento categórico y analítico, tales como el uso de sustantivos, artículos y preposiciones, reflejando inteligencia y buen grado académico.

Sobre esto, se pudieron observar diferencias en torno a los días de la semana, pues se encontró que durante las mañanas de los días de semana, se reportan estados de ánimo bajos, mientras que, en los fines de semana, se observan indicadores que reflejan momentos agradables.

Por otro lado, al comenzar la noche y a medida que transcurría, los tweets tomaron giros mas oscuros y existenciales, observándose indicadores de ansiedad, tristeza y otros sentimientos que generan malestar, además de conversaciones religiosas y sobre la muerta.

De acuerdo a los investigadores esto tiene sentido al comprender el funcionamiento del ritmo circadiano de los seres humanos. Nuestro organismo funciona en un ciclo de 24 horas que controla el sueño, el metabolismo y hasta la temperatura. Por esta razón, tenemos tanta energía en las mañanas, pero en las tardes deseamos una siesta.

Esto se relaciona a la producción de hormonas, tales como el cortisol y la melatonina, su contraparte; la primera, se libera durante las mañanas y nos mantiene alertas, mientras que la melatonina, relacionada a las noches, nos hace sentir somnolientos.

En este sentido, el cortisol aumenta significativamente entre las 6:00 am y las 10:00 am, cuando nos mostramos como personas más analíticas; pero llega a sus niveles mínimos a media noche, cuando aumenta la producción de melatonina, justo cuando las personas hablan de muerte y religión.

Finalmente, los investigadores explican que estas diferencias pueden deberse a que las personas que disfrutan de temas más oscuros, prefieran conectarse a la plataforma durante las noches, mientras que las personas trabajadoras que escriben sobre el dinero, tienen más probabilidades de estar en la red social durante la mañana.

Por lo tanto, es necesario tener precaución con las conclusiones, ya que la limitación de no saber quién era el autor de cada tweet, en atención a los términos de servicio de Twitter en torno al anonimato, no permite distinguir entre los distintos tipos de usuarios que se infiere que existen.

Referencias: Diurnal variations of psychometric indicators in Twitter content, (2018). https://doi.org/10.1371/journal.pone.0197002