Hasta donde sabíamos, Google dejó de escanear nuestros e-mails, actividad que realizaba con el fin de enviarnos anuncios adecuados para nosotros. Sin embargo, conocimos de buena fuente que esta tarea no ha dejado de llevarse a cabo, es decir, todavía la gran G permite que terceros espíen el contenido de nuestros correos, sobre todo los de aquellos que usan servicios vinculados a las compras.

Y es que, los datos son algo escalofriantes. Los correos que parezcan atractivos a Google y sus anunciantes serán leídos por algoritmos, para detectar elementos que les ayude a personalizar la publicidad que luego será enviada a esas bandejas. Sin embargo, también serán leídos por empleados de la empresa.

Si te parece que es un completo abuso que esto ocurra con tus correos, debes saber que al usar Gmail has aceptado sus políticas de uso, las cuales contempla la lectura de los correos.

Cómo evitar que lean nuestros emails

Por fortuna, el propio Gmail nos proporciona opciones que nos permiten revertir algunas de esas cláusulas de las políticas. En su página de ayuda tenemos varias formas de saber cómo anda nuestra cuenta en cuestiones de seguridad, de hecho, el título de ese apartado es “Revisión de seguridad”.

Allí tendremos información detallada sobre los dispositivos que están sincronizados con nuestra cuenta de Google y cómo hacerlos más seguros:

  • Últimos eventos de seguridad: La última vez que se desarrolló un evento de seguridad.
  • Inicio de sesión y recuperación: Métodos de verificación.
  • Acceso de terceros: Número de “aplicaciones con acceso de poco riesgo a tus datos”.

Lo mejor de esta página es que desde allí podemos desvincular las aplicaciones de terceros que Gmail nos señala como de riesgo. Tan solo debemos pulsar un botón para que Gmail haga el resto del trabajo.

Ya con esto estaríamos evitando que terceros escaneen nuestros mensajes, o al menos damos el primer paso para que eso no suceda.