¿Cuántas veces hemos comido alimentos, o por lo menos saborado comidas que están pasadas?, sin embargo, lo notamos solo cuando hemos masticado, y esta ha hecho en parte su efecto, arruinando ese momento glorioso como es el de la hora de comer, pues bien, eso está por acabarse, ya que una vez más, nuestro teléfono inteligente es capaz de hacer algo más que una llamada, y así lo sugiere esta nueva investigación.

Un grupo de científicos de la Universidad de Texas, se encuentra desarrollando un dispositivo o especie de etiqueta inteligente e inalámbrica, que emitirá señales a tu smartphone cuando esta “nariz” detecte que la comida está descompuesta o a punto de serlo.

“Como sabemos, los alimentos en mal estado pueden ser muy dañinos para nuestra salud“, dijo el autor del estudio, Guihua Yu.

El principal objetivo de este proyecto era crear un dispositivo económico y fácil de usar, capaz de detectar el deterioro de los alimentos. Además, este tenía que estar a disposición de todo el mundo, así que no podrían dejar de usar el smartphone en este experimento, ya que es un equipo que actualmente la gran parte de la población tiene a la mano.

Asimismo, provee la tecnología y capacidad necesaria para permitir el intercambio de datos entre este y la nariz artificial desarrollada por el profesor Yu.

Para abordar el problema, Yu y sus colegas armaron un pequeño sensor de gas de alta sensibilidad, a las “aminas biogénicas”, –los compuestos nitrogenados que se expulsan cuando las bacterias descomponen la comida.

Luego, el equipo incrustó los sensores en etiquetas inteligentes de “comunicación de campo cercano” (NFC), que son muy usadas en las empresas para rastrear el envío de productos.

Cabe destacar que el smartphone debe disponer de un sensor NFC y estar habilitado en la configuración. Una app en el smartphone se encarga de verificar los niveles de gases, y de notificar si la comida se encuentra en mal estado.

Para continuar con el expermiento, los científicos sometioron las etiquetas del sensor NFC a una prueba para detectar carne en descomposición.

Los investigadores dejaron la carne a una temperatura de 86 grados Fahrenheit, tras colocar las etiquetas junto a estas, suponiendo que al final del período de prueba se produciría una notable cantidad de aminas biogénicas reveladoras.

Efectivamente, las etiquetas del sensor detectaron las aminas biogénicas y comunicaron la presencia de carne mala a un teléfono inteligente ubicado dentro del alcance inalámbrico de la NFC (por lo general, menos de 4 pulgadas).

Los hallazgos fueron publicados el 27 de junio en la revista Nano Letters.

Yu señaló que la investigación fue preliminar y que “aún tomará más tiempo antes de que esté listo para el mercado” para que él y su equipo puedan tratar de mejorar la interfaz del teléfono y el diseño de los empaques de los dispositivos.