Un caso particular ocurrió reciente en el exchange Kraken, tras un reportaje de Bloomberg en el que revelan que la criptomoneda “estable” Tether (USDT) presentó un movimiento algo inusual y “que desafía la lógica” del mercado.

El artículo de la agencia denota cómo “la criptomoneda Tether ha levantado alertas en el mercado con su lógica reflejada en la plataforma Kraken”. Incluso varios expertos han emitido comentarios en torno al tema de cómo el precio del USDT parece haber sido manipulado por el exchange, pues no refleja cambios tras las recientes caídas en el valor de las demás monedas digitales.

En Kraken, el tercer comercio más común durante el período que examinó Bloomberg fue de 13.076,389 Tethers. Muchas otras órdenes salen en cinco decimales”, algo que parece extraño a los ojos de los analistas Abrantes-Metz y Williams, quienes pretenden que esas cifras podrían haber sido generadas por programas automáticos fraudulentos.

En respuesta a los duros comentarios de los expertos y las agencias de comunicación, Kraken reiteró que “quienes lo han acusado de manipulación de cifras no tienen suficientes conocimientos sobre los conceptos básicos de del mercado, como el arbitraje, libros de órdenes y paridad cambiaria”.

Según el exchange, el arbitraje, sumado a la característica de la criptomoneda que está respaldada 1:1 por el dólar son los factores principales tras la falta de alteración en su valor, sin importar que tan agresivos sean los movimientos en el mercado.

De acuerdo con un vocero de la agencia de comunicación:

Tether obtiene alrededor de US$1 porque se supone que cada moneda está respaldada por ese valor en los bancos banco, lo que le permite jugar un papel económico fundamental en el mercado de criptomonedas. Se lanzó para su estabilidad, un refugio para los inversores cuando los precios se vuelven salvajes para otras monedas.

De hecho, Kraken es una de las pocas plataformas que permite intercambiar dólares por Tethers y viceversa, por lo que muchos alegan que Kraken debería “jugar un papel importante en el establecimiento de su precio”.

A pesar de todo, los datos tomados por Bloomberg son, en efecto, bastante específicos e inusuales, tanto como para alarmar a las autoridades de supervisión del mercado; y aunque es muy temprano para adjudicar un caso de fraude por parte de la casa de cambio, son estas sospechas las que propician una actitud adversa por parte de inversionistas institucionales, quienes en muchas ocasiones se mantienen al margen antes de comprometer su capital en el comercio que no es transparente.