Las pedicures de peces se han vuelto muy populares.

Recientemente se ha puesto de moda un tratamiento de belleza un tanto extravagante que promete rejuvenecer la piel de los pies; no obstante, no es así el caso de una mujer joven a la que, de acuerdo al informe de caso publicado por su médico, las uñas de sus pies dejaron de crecer luego de caerse poco a poco tras recibir una pedicura de peces.

Las pedicuras de peces implican que estos diminutos animales van mordisqueando los pies de las personas cuando los introducen en una tina de agua. Generalmente, para este tratamiento, se usa una especie de carpas sin dientes que se conocen como “Garra Rufa”.

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Estas carpas, normalmente, son herbívoras, sin embargo, pueden alimentarse de piel humana muerta. Asimismo, a este tipo de tratamientos se le han adjudicado muchos beneficios, tales como mejorar afecciones como la psoriasis, además de embellecer la piel, por lo que se le conoce como “Doctor Fish”.

Sin embargo, una desafortunada mujer de unos 20 años fue víctima de una experiencia que fue cualquier cosa menos embellecedora. Luego de realizarse una pedicura de peces, casi todas las uñas de sus pies empezaron a caerse y, posteriormente, dejaron de crecer; este padecimiento se denomina onicomadesis.

Tras sufrir seis meses con este problema en las uñas, acudió a un dermatólogo, quien, al realizarle innumerables pruebas, descartó todas las causas conocidas de la onicomadesis, tales como otras enfermedades graves o efectos secundarios de medicamentos.

Así lucían los pies de la mujer que perdió las uñas tras realizarse tan extravagante tratamiento. Fuente: Sheri Lipner.

De esta manera, se llegó a la conclusión de que la causa más probable de haber perdido las uñas de sus pies había sido la pedicura de peces, siendo esta la primera vez que se documenta el padecimiento como consecuencia del contacto con peces.

Al respecto, Sheri Lipner, Profesora Asistente de Dermatología en la Universidad de Columbia, y médico tratante de la dama en cuestión, explica:

“Si bien los mecanismos de infección no están totalmente claros, lo más probable es que los peces hayan producido traumatismos en la matriz ungueal (…) además de esta enfermedad, también hay otras infecciones graves asociadas a pedicuras de peces, por lo que no las recomiendo para ningún propósito medico o estético”.

En este sentido, los riesgos que se corren implican que los peces se emplean, frecuentemente, en más de una persona, por lo que las infecciones son fácilmente transmisibles.

De hecho, investigaciones previas han demostrado que se han encontrado bacterias peligrosas causantes de enfermedades tanto en los tanques como en los peces usados para el tratamiento.

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En lo que respecta a la protagonista de nuestra historia, la dermatóloga tiene confianza en que sus uñas vuelvan a crecer, aunque no en un futuro inmediato.

Sobre esto, especifica que las uñas de los pies solo crecen un milímetro mensual, aproximadamente, por lo que una uña completa puede demorar hasta 18 meses en ser reemplazada; entonces, lo mejor que puede hacer esta mujer es tener paciencia.

Referencia: Onychomadesis Following a Fish Pedicure, (2018). https://www.doi.org/10.1001/jamadermatol.2018.1827

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