Cuando un niño se sienta frente a un PC o usa cualquier dispositivo con acceso a Internet, tiene altas probabilidades de ver información que no fue creada para personas de su edad, lo que podría marcarlos de cierta manera.

Aunque se han creado funciones para evitar que menores puedan tener acceso a información delicada, es casi imposible cerrar todas las posibilidades disponibles; de alguna manera este contenido se puede colar hasta llegar a ellos.

Para cuidar aquello que los niños ven en la red se ha creado Kidy, un navegador web que está creado únicamente para que sea usado por infantes.

¿Cómo funciona?

Kidy, al estar orientado a niños, maneja los resultados de las búsquedas en función de aquellos sitios que puedan servir para la educación y entretenimiento de los niños.

Este es un buscador inteligente: usa el sistema de Google que le permite aprender de nuestras búsquedas para sugerirnos sitios en los que estamos interesados. En el caso de los niños, además de mostrarles resultados de webs que realmente les puedan gustar, Kidy bloqueará todo contenido para adultos que en definitiva los niños no deberían consumir.

En todo momento las búsquedas que realicen los niños estarán bajo diferentes capas de seguridad:

Para comenzar, emplea el filtro de búsqueda de la gran G para bloquear todo lo que sea pornografía y violencia.

Kidy hará otro filtrado para determinar si el resultado es apto para niños.

Finalmente, todos los resultados de la primera página serán webs que sirvan para aprender, en función de los términos de búsquedas, y para jugar, si es el caso.

El único inconveniente que Kidy podría tener es que las fuentes que surgen de las búsquedas pueden ser siempre las mismas, ya que se cuidará de mostrar páginas con contenido para adultos (de cualquier tipo), evitando la pluralidad.

De cualquier forma, vale la pena probar Kidy y así reducir enormemente las posibilidades de que los niños vean cosas que no deben. Lo peor que puede pasar es que pasen horas frente al ordenador aprendiendo temas de estudio.