Un artículo publicado en la revista Nature revela los logros de algunos desarrolladores con respecto a la creación de comandos de voz para programar, en vez de utilizar sus manos y el teclado del ordenador.

Uno de ellos es Harold Pimentel, que cuenta con un post doctorado de genómica computacional en la Universidad de Stanford en California, y que en sus tiempos de estudiante sufrió las consecuencias de haber nacido con un solo brazo, sobre todo al momento de escribir para programar.

Pimentel fue diagnosticado del síndrome de túnel cubital por lesión de esfuerzo repetitivo (RSI), un mal que sufren los biólogos computacionales y otros desarrolladores que codifican. Ahora, una pequeña comunidad de desarrolladores ha creado una solución, que consiste en la codificación por comandos de voz, un hito que requiere un mes de capacitación continua y extenuante, pero que ayudará a los desarrolladores a seguir realizando sus trabajos o sus estudios.

La programación por voz es la base de una amplia variedad de ciencias, ya que cualquier investigador que escriba código podría utilizarla. Por ejemplo, Matthew Salomonson, ingeniero de software en el Broad Institute del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), utiliza la codificación por voz para desarrollar aplicaciones web de base de datos de genomas.

Naomi Saphra, estudiante de doctorado en cognición del lenguaje y computación en la Universidad de Edimburgo, en el Reino Unido, fue diagnosticada de neuropatía de fibras pequeñas por causas desconocidas. Ella y Pimentel se dieron cuenta de que la codificación por voz era posible gracias a un video de Tavis Rudd demostrando el proceso en vivo durante una conferencia de programadores en 2013.

En el video, Rudd describe su lucha con RSI, una condición que se desarrolló como consecuencia de la constante codificación con el editor de texto de emacs. Por ello, desarrolló una solución que llamó la ‘bestia de tres cabezas’, ya que ejecuta tres sistemas operativos desde un ordenador portátil. De esta forma, utilizó su método para dictar código por voz a su ordenador durante la conferencia para hacer la demostración.

Saphra y Pimentel encontraron fallos en el sistema de Rudd, y analizaron alternativas basadas en todas las plataformas de comando de voz, como las de Mac, Windows y Linux, que funcionan independientemente del lenguaje de codificación y del editor de texto. En el caso de Pimentel, él utiliza el reconocimiento de voz para escribir correos electrónicos.

Ambos desarrolladores afirman que este tipo de software suele ser difícil de utilizar para personas que hablan inglés pero que tienen un acento diferente a los estadounidenses, y analizaron las herramientas de comandos de voz existentes, encontrando que cometen más errores con las voces de mujeres que con la de los hombres.