Los koalas pasan su día comiendo y durmiendo.

A partir de procesos evolutivos, los animales y los seres humanos han especializado sus funciones, tales como sus requerimientos nutricionales; sabemos así que mientras un león puede necesitar varios kilos de carne al día, una gacela debe alimentarse de pasto y los koalas comen hojas de eucalipto.

Un caso particular que representa un gran ejemplo de estos procesos, son los koalas, animales que se alimentan únicamente de hojas de eucalipto, las cuales son tan tóxicas que pudiesen matar a la mayoría de los mamíferos.

Al estudiar este caso tan singular, un equipo de científicos ha descubierto los genes involucrados en los requerimientos nutricionales y hábitos de alimentación de estos adorables marsupiales.

Luego de secuenciar el genoma de los koalas y determinar cuáles genes están activos en órganos tales como el corazón, hígado y otros tejidos, los científicos descubrieron que estos animales tienen una mayor sensibilidad a los sabores amargos y dulces.

Adicionalmente, se encontró que los koalas tienen una copia adicional de un gen que les ayuda a evaluar mejor el contenido de agua de las hojas de eucalipto, los cuales ajustan su capacidad de escoger las hojas del árbol que tienen un mejor valor nutricional.

Por su parte, el análisis de su genoma reveló que los koalas tienen una cantidad inusualmente alta de genes que les permiten desintoxicar las hojas de eucalipto durante la digestión, haciéndoles posible alimentarse de estas.

Al respecto, los investigadores afirman que esta composición genética le permite a los koalas aprovechar al máximo los nutrientes de esta planta, especialmente, teniendo en cuenta que las hojas de eucalipto tienen un escaso valor nutricional.

A pesar de esto, los koalas no se caracterizan por ser los animales más enérgicos de la naturaleza, puesto que, aunque pasen casi todo el tiempo seleccionando las mejores hojas de eucalipto, pueden pasar hasta 22 horas diarias descansando o durmiendo.

En síntesis, los expertos lograron descubrir cuáles son los genes que le hacen posible a los koalas seleccionar las hojas del árbol de eucalipto más nutritivas, además de sobrevivir a la toxicidad que caracteriza a esta planta.

Otro dato interesante fue que, tras analizar el genoma, los investigadores lograron comprender cómo el sistema inmunológico de los koalas reacciona ante la clamidia, una bacteria de transmisión sexual que se introdujo en el ecosistema a partir del ganado traído por los europeos en siglos pasados, lo que favorece el desarrollo de una vacuna que permita protegerlos de esta enfermedad.

Todos estos datos les permiten a los conservacionistas desarrollar mejores herramientas para preservar la especie en peligro de extinción, además de evaluar mejor su relación genética a fin de proteger su diversidad.

Referencia: Adaptation and conservation insights from the koala genome, (2018). https://doi.org/10.1038/s41588-018-0153-5