No hay que ser un experto en logística ni trabajar en Amazon para saber que quizá la mayor debilidad de la compañía de Jeff Bezos sea el tema de la entrega de paquetes. Servicios como Prime Day o incluso el Black Friday suelen presentar constantes inconvenientes, y casi siempre el gigante del comercio electrónico tiene que recurrir a nuevos socios para construir su red de logística que mejore la experiencia del cliente.

Pero parece que esto no es suficiente, y ahora, Amazon ha anunciado que permitirá que cualquier emprendedor pueda montar un negocio de entrega de paquetes bajo el respaldo de Amazon.

Según Reuters, la compañía ofrecerá incentivos para estimular a los empresarios a que creen sus negocios de entrega de paquetes, e incluso mostró una de las camionetas con el logotipo Prime de color gris oscuro que pretende alquilar a las compañías de entrega bajo términos que define como ‘muy atractivos’.

Asimismo, Amazon anunció que suministrará uniformes, pagará la gasolina y ofrecerá pólizas de seguro a los operadores de sus flotas, e incluso ofrecerá formación acerca de impuestos, nómina y otros desafíos propios de las pequeñas y medianas empresas (PYMES).

Con este movimiento, el gigante tecnológico apunta a convertirse en un contrincante directo de empresas archiconocidas en el sector de la logística estadounidense, como United Parcel Service Inc (UPS) y FedEX.

Con motivo de un evento celebrado en la ciudad de Seattle, Amazon dijo que los empresarios que deseen operar un negocio de entrega de paquetes para la compañía podrán comenzar sus empresas con una inversión mínima de US$ 10,000, sin embargo, el costo de contratación de conductores no está incluido en este precio. Según Dave Clark, vicepresidente senior de operaciones mundiales de Amazon:

Con una flota de 40 coches se podría generar tanto como US$ 300,000 al año en ganancias.

Recientemente, el presidente de EE.UU, Donald Trump, criticó a Amazon porque según él, no le paga lo suficiente al Servicio Postal del país por entregar sus paquetes. En este sentido, Clark afirmó que este nuevo programa no es una respuesta a las afirmaciones del presidente, sino más bien una forma de asegurar que la empresa podrá entregar su creciente cantidad de pedidos.

Dave Clark también explicó que este movimiento viene a complementar el servicio de los socios tradicionales de Amazon que entregan paquetes para la compañía, y que el programa se debe a la necesidad de desarrollar mayor capacidad ante la oleada de pedidos que recibe la compañía diariamente.

Los emprendedores, que harán las veces de contratistas, no deberán alquilar los coches o furgonetas para sus flotas, pero en caso de que decidan hacerlo, sólo podrán utilizar los coches para repartir los paquetes de Amazon. De momento, no se conoce cuánto pagará la compañía por el servicio ofrecido por los empresarios, pero seguramente esta información se hará pública muy pronto.

Evidentemente, al no depender de compañías como FedEX o el Servicio Postal de EE.UU, Amazon obtiene un mayor control sobre la experiencia del cliente, ofrece un mejor servicio y además incrementa su efectividad en relación al tiempo de entrega, evitando retrasos y controlando el negocio con el apoyo de nuevos emprendedores, lo que demuestra también el tono de aliento al espíritu de emprendimiento en el país.

Es difícil que las cifras sobre el éxito de Amazon tiene en la actualidad no sean abrumadoras. La influencia de la compañía se traduce en el control del 44 por ciento de las ventas en Internet tan sólo en Estados Unidos en 2017.

No es exagerado decir que Amazon podría estar interpretando mal el concepto de emprendimiento con este nuevo programa, y es que abrir una franquicia o negocio implica muchas cosas que están atadas a los designios y políticas del gigante tecnológico: creatividad, trabajo arduo y los riesgos. A pesar de que el emprendedor tendrá cierto control, está claro que no establecerá sus propias reglas.