Para nadie es un secreto que Venezuela atraviesa la peor crisis económica y social de su historia. Con la inflación más alta de América Latina, el salario mínimo tiene un valor que va entre 1.60 y 2 dólares –según la tasa del dólar paralelo que se tome en cuenta–, el acceso a bienes y servicios es prácticamente inexistente para los venezolanos. Especialistas estiman que la inflación llegue a 300.000% al final de 2018.

Esta situación ha llevado a sus ciudadanos a buscar otras opciones de ingreso, entre las que se encuentran pagos en otras divisas y también en criptomonedas. El mercado de Bitcoin solía ser clandestino en Venezuela, el Gobierno solía arrestar a los mineros hasta que se inventó su propia criptomoneda, el Petro, respaldado por las reservas petroleras del país. Además el mercado del dólar paralelo se ha convertido en un dolor de cabeza pues cada vez más los venezolanos se encuentran con más obstáculos para cambiar las divisas. Todo esto solamente en el ámbito económico.

Es la crisis social y humanitaria que ha llamado la atención del ámbito internacional, pues las imágenes que recorren el mundo de la gente haciendo colas kilométricas para comprar raciones pírricas de comida, lo cual ha hecho que la población haya perdido peso, así como el pésimo estado de la salud en el país, con un acceso limitado a medicinas y a hospitales ha hecho que enfermedades como la malaria hayan regresado.

Ante este tétrico cuadro, Jonathan Wheeler, un ex banquero de Goldman Sachs que ahora se dedica a la programación, está trabajando en un proyecto del que no da muchos detalles, pero que considera que podría aliviar la situación: llevar bitcoins a las manos de los venezolanos mediante un gran airdrop en dispositivos móviles. Se trata de un proyecto ambicioso que debe mantenerse con la menor cantidad de información posible, pues revelar mucho podría poner en peligro a su equipo de trabajo.

Las directrices del proyecto llamado ‘Liberar con Bitcoin — Operación: Venezuela’ pueden encontrarse en Medium. En la página, Wheeler expone que el objetivo es recaudar 300 millones de dólares en Bitcoin para enviarlos vía electrónica. Wheeler destaca que el proyecto ha causado interés de “un millonario, de una fundación de derechos humanos, un embajador de las Naciones Unidas, muchos venezolanos, periodistas e ingenieros de Bitcoin”.

Wheeler y su equipo también están desarrollando una aplicación móvil llamada Azul, la cual espera lanzar a finales de año para atraer millones de donaciones. Tal como explicó a CoinDesk, para que el proyecto tenga éxito “debe realizarse en masa. Estamos tratando de hacer de esto una gran misión colaborativa para ayudar a la gente que sufre por una tiranía financiera”.

La aplicación está pensada específicamente para facilitar el acceso a los bitcoins, pues según explicó, los venezolanos que integran el equipo explicaron que el mayor problema para adoptar la cultura bitcoin en el país es que es muy difícil de usar.

Wheeler también se alió con Morgan Crena para crear la Pale Blue Foundation, la cual está detrás del ambicioso proyecto.