El Buró Federal de Investigaciones​ (FBI por sus siglas en inglés) reveló una reciente investigación que se encuentra efectuando a 130 criptomonedas asociadas a casos criminales.

La noticia fue dada tras la conferencia sobre criptomonedas en Nueva York, en la cual el agente especial de investigación Kyle Armstrong reiteró los planes de la agencia de investigar una variedad de crímenes asociados al comercio digital descentralizado, como lo es el tráfico de capitales, de drogas y humano, secuestros, cryptojacking, ransomware y otros delitos.

Durante el evento, se habló de “la existencia de miles de casos que el buró maneja relacionados a las criptomonedas, por, lo que es un importante proyecto en el momento. Principalmente porque hemos notado el aumento de actividades ilícitas facilitadas por métodos de pagos con monedas digitales”, enfatizó Armstrong.

Un caso particularmente alarmante para la agencia federal es el reciente aumento en el brote de opioides en el país, propiciado por las ventas ilegales en la ‘Dark Web’, muchas de las cuales se efectúan hoy en día con criptomonedas, principalmente porque permiten la preservación del anonimato de los operadores y consumidores por igual.

Por su parte, los casos de extorciones, fraudes y secuestros se han acrecentado desde la expansión del comercio digital descentralizado, especialmente en la zona suroeste de la frontera con los Estados Unidos.

A diferencia de la transacciones en Blockchain, las cuales son relativamente sencillas de rastrear, el carácter anónimo de las criptomonedas presenta un verdadero desafío para la investigación.

Hoy en día, cientos de entes gubernamentales a nivel internacional se han dado a la labor de realizar investigaciones para determinar las regulaciones más apropiadas. Ayer, por ejemplo, las autoridades de supervisión de Corea del Sur monitorearán las cuentas bancarias de usadas para transar con monedas digitales, a pesar de los obstáculos que podría presentar a la hora de rastrear dicha información.