Durante más de un siglo, los médicos han estado interesados ​​en usar virus para tratar el cáncer, y en los últimos años se han dado pasos importantes en esa dirección. Algunos virus, conocidos como virus oncolíticos, infectan y matan células tumorales.

Este grupo de virus, incluyendo los virus que se encuentran en la naturaleza, así como los modificados en laboratorio, se  reproducen de manera eficiente en las células cancerosas sin dañar las células sanas.

En este sentido, investigadores del Instituto del Cáncer de la Universidad de Duke, proporcionan información sobre el funcionamiento de una terapia que ha demostrado ser prometedora en ensayos clínicos en pacientes con glioblastoma recurrente, una forma letal de cerebro cáncer.

La terapia basada en un poliovirus genéticamente modificado para atacar tumores cancerosos, parece liberar la capacidad del propio cuerpo para combatir tumores malignos, mediante la activación de un proceso de inflamación que contrarresta la capacidad de las células cancerosas para evadir el sistema inmune.

La terapia incluye una forma genéticamente modificada de la vacuna de poliovirus, que se infunde directamente en el tumor cerebral a través de un catéter implantado quirúrgicamente.

El equipo de investigación dilucidó cómo el poliovirus funciona, no sólo para atacar las células cancerosas directamente, sino también para desencadenar una respuesta inmune más duradera que inhibe el recrecimiento del tumor.

Usando líneas celulares de melanoma humano y cáncer de mama, y ​​luego validando los hallazgos en modelos de ratón, los investigadores encontraron que la terapia con poliovirus modificado comienza uniéndose a las células malignas, las cuales tienen una abundancia de proteína CD155, también conocida como receptor de poliovirus.

El virus modificado luego comienza a atacar las células tumorales, matando directamente a muchas de ellas, pero no a todas, lo que libera antígenos tumorales y desencadena una alarma dentro del sistema inmunitario, alertando a las defensas del cuerpo para que ataquen.

Los positivos precedentes observados en esta terapia, llevaron a que los entes reguladores autorizaran la ejecución de ensayos preclínicos de la terapia para el tratamiento de glioblastoma.

Los participantes del estudio fueron seleccionados de acuerdo con pautas estrictas basadas en el tamaño de su tumor recurrente, su ubicación en el cerebro y otros factores diseñados para la protección del paciente.

Para los 61 pacientes tratados con la terapia de poliovirus, la mediana de supervivencia global fue de 12,5 meses, en comparación con 11,3 meses para el grupo control histórico. La tasa de supervivencia de los pacientes tratados con poliovirus a los 2 años fue del 21 por ciento, en comparación con el 14 por ciento de los controles.

A los tres años, la brecha se amplió aún más, mostrando una tasa de supervivencia del 21 por ciento para los pacientes que recibieron la terapia con poliovirus, en comparación con el 4 por ciento en el grupo control.

Además de este ensayo para glioblastoma, este año se comenzó la inscripción para probar la terapia en tumores cerebrales pediátricos. Adicionalmente, algunos pacientes con cáncer de mama y melanoma pronto serán elegibles para unirse a los ensayos clínicos, lo que amplía la terapia con poliovirus más allá de los tumores cerebrales.

Referencias:

Cancer immunotherapy with recombinant poliovirus induces IFN-dominant activation of dendritic cells and tumor antigen–specific CTLs. Science Translational Medicine, 2017. https://doi.org/10.1126/scitranslmed.aan4220

PVSRIPO for Recurrent Glioblastoma (GBM) (PVSRIPO). ClinicalTrials.gov, 2018. https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT01491893