Un nuevo estudio llevado a cabo por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) ha descubierto que las lecciones de piano tienen efecto positivo en la capacidad de los alumnos de preescolar para distinguir entre diferentes tonos, lo que se traduce en una mejora en la distinción de las palabras habladas.

Pese a ello, los expertos encontraron que las lecciones de piano no parecen aportar ningún beneficio a la capacidad cognitiva general, medida por el cociente intelectual, la capacidad de atención y la memoria de trabajo.

Según Robert Desimone, director del Instituto de Investigación Cerebral McGovern del MIT, los niños no difirieron en las medidas cognitivas más amplias, sin embargo, mostraron mejoras en la distinción de las palabras, particularmente con las consonantes.

El estudio fue realizado con niños en Beijing, China, y sugiere que la formación musical puede mejorar las habilidades lingüísticas, al punto de ser una mejor opción que obligar al niño a recibir lecciones extra de lectura. En la escuela donde se realizó el estudio del MIT, se continuó impartiendo la formación en piano, con el objetivo de alentar a otras instituciones a mejorar sus ofertas de cursos de música.

Desimone espera profundizar la investigación en relación a los cambios neurológicos ocasionados por el entrenamiento musical, y para ello, realizará pruebas de electroencefalograma (EEG) a los niños, antes y después de una clase intensa de música, con la finalidad de observar cómo se ha alterado la actividad cerebral.

El experto afirmó además que espera que los hallazgos del MIT puedan convencer a los funcionarios de educación a no abandonar las clases de música en las escuelas, una idea controvertida que se ha considerado desde hace un buen tiempo en algunos países del mundo.

Lo cierto, es que los investigadores están convencidos que una buena dosis de música es mucho mejor que una dosis de lectura, al menos para los niños que comienzan a hablar.