Un hacker surcoreano de 28 años fue sentenciado por un año en prisión por crear hacks para el videojuego ‘Overwatch’. Esta práctica es ilegal en Corea del Sur desde 2016, según establecen las leyes de la Promoción de la Industria del Videojuego y de la Protección de la Tecnología de la Comunicación.

El hombre no solo enfrenta un año de prisión sino también dos años de libertad condicional por haber ganado una gran cantidad de dinero por el programa de hackeo que creó, aproximadamente unos 180 mil dólares.

En un país como Corea del Sur, este tipo de casos son comunes y de hecho, la desarrolladora de ‘Overwatch’, Blizzard Entertainment ha estado trabajando con el departamento de ciberseguridad de la Agencia Nacional de la Policía de Seúl para acabar con los hacks que comprometen la integridad del juego. El historial recoge la detención de dos hackers más a principios de este año, uno recibió una sentencia de dos años de libertad condicional, mientras que el otro tuvo que pagar una multa de 10 mil dólares.

La pena máxima que estos programadores ilegales pueden enfrentar va hasta dos años en prisión y una multa de 18 mil dólares, luego de una enmienda en 2017 de las leyes anteriormente citadas. Este tipo de prácticas representan todo un negocio en el país asiático, en él se mueven grandes cantidades de dinero por el diseño de estos programas ilegales, y el acceso al juego desde cafés de juego hace más difícil el rastreo de cuentas.

Sin embargo, dado este aspecto, Blizzard adoptó una estrategia para hacer más difícil que los hackers hicieran trampas sin ser detectados: desde 2017, la compañía requiere que los jugadores ingresen un número de seguro social coreano para iniciar sesión en ‘Overwatch’ sin licencia.

El director creativo de ‘Overwatch’, Jeff Kaplan, anunció el año pasado que las sanciones para este tipo de prácticas aumentarían “dramáticamente”.