Para nadie es un secreto el gran poderío que tiene la fuerza armada de los Estados Unidos de Norteamérica; en este sentido, han invertido una cantidad incalculable de dinero en el desarrollo de armamento de guerra tales como armas láser, motores nucleares y equipos tan sorprendentes que parecen de ciencia ficción. De hecho, existe la leyenda de que crearon un barco capaz de viajar en el tiempo.

Al respecto, se ha creado una historia bastante curiosa que ha rondado la mente de los norteamericanos por más de setenta años; este se propone como uno de los mayores secretos militares de la historia.

Se trata de la teletransportación de un barco destructor en su totalidad o lo que se conoce, en el mundo de las teorías conspirativas como el “Experimento Philadelphia”. Esta leyenda data del año de 1955, en Michigan, a partir de los planteamientos de un hombre llamado Morris K. Jessup.

Este hombre, con un título en astronomía y una gran confianza en la existencia de tecnologías aun no descubiertas, estaba dedicado de lleno a la investigación de un supuesto mundo de intrigas y verdades a medias.

En un principio, estaba dedicado al estudio de Objetos Voladores No Identificados, u Ovnis, como comúnmente se les conoce, pues estaba convencido que los aliens eran capaces de modificar el espacio-tiempo para cruzar el espacio interestelar.

Sin embargo, este tema estaba dominado por las producciones de Hollywood y la comunidad científica, por lo que no lo tomaban mucho en cuenta. No fue sino hasta que inició el rumor de un supuesto barco de la armada estadounidense, capaz de viajar en el tiempo, que su nombre se hizo famoso.

La leyenda del Experimento Philadelphia: el barco que podía viajar en el tiempo

Spencer, el equipo de la Guardia Costera de EE. UU., Observó cómo explotó una carga de profundidad cerca de la U-175, Atlántico Norte, 500 millas por hora de Irlanda del Norte, 17 de abril de 1943. Créditos: Jack January.

Según Jessup, en el otoño de 1943, un barco destructor de la Marina de los Estados Unidos, se hizo invisible y logró teletransportarse desde Philadelphia, en Pennsylvania, hasta Norfolk, en Virginia, gracias a un incidente conocido como El Experimento Philadelphia.

Lo que se conoce popularmente como el Experimento Philadelphia, hace referencia a un supuesto misterioso programa de la Marina de los Estados Unidos llamado Proyecto Arcoíris, en el que los militares estaban empeñados en probar un generador de campos electromagnéticos con el que pretendían desarrollar aplicaciones prácticas a la teoría de campo unificado de Einstein; es decir, querían probar una tecnología para lograr la invisibilidad.

Siguiendo la leyenda, técnicos privados que no tenían conocimiento de lo que hacían, dotaron de dos potentes generadores, decenas de metros de cables eléctricos y otros equipos electrónicos alrededor del casco de un barco llamado como USS Eldridge, un acorazado de 93 metros de longitud.

De esta forma, el 22 de Julio de 1943, se llevó a cabo la primera prueba; los generadores activaron un campo electromagnético que hizo desaparecer el barco de la vista de las personas durante unos minutos, luego de rodearlo de una niebla color verde. Tras esto, algunos tripulantes se quejaron de fuertes nauseas.

Luego, los equipos se ajustaron y el 28 de Octubre de ese mismo año, se puso en marcha por segunda vez. En este momento, según la leyenda, todo el barco desapareció por completo y apareció en la base de la Marina en Norfolk, a unos 600 kilómetros de distancia y 15 minutos atrás, en el pasado. Allí, fue avistado por unos minutos, para luego desaparecer nuevamente, en medio de un relámpago azul, regresando a Philadelphia.

La historia reza que las consecuencias de esta segunda prueba fueron tan extremas para los tripulantes del barco que la Marina decidió cancelar el Experimento, pues la mayoría desarrolló esquizofrenia y otros se volvieron completamente locos.

Aun mas, se plantea que los que corrieron con mejor suerte, resultaron heridos de gravedad al materializarse, mientras otros, los menos afortunados, se fusionaron con el casco del barco; otros se desvanecieron un tiempo después de la prueba y nunca nadie más logró verlos.

¿Realmente se puso en marcha este experimento?

Transferencia del USS Eldridge a Grecia. Créditos: Wikimedia Commons.

Tal como ocurre con otras teorías conspirativas, existen, casi en igual medida, fieles creyentes de estas y detractores. Estos últimos, representados principalmente por entes institucionales de la Armada, han salido al paso para desmentir la leyenda.

En torno a esto, se plantea que tras revisar los registros y el diario de guerra de la puesta en servicio del Eldridge, este barco, para las fechas en cuestión, viajó por destinos que iban desde Nueva York, Bermudas, Norfolk y Long Island, entre otras, pero, durante ese periodo, nunca estuvo realmente en Philadelphia.

Por su parte, según la leyenda, la tripulación de un buque mercante civil, observó la teletransportación del Eldridge en Norfolk. Sin embargo, Andrew Furuseth, perteneciente a esa tripulación, negó enfáticamente que él o alguien de su equipo, observaran en algún momento algo tan inusual como eso; de hecho, el Eldridge y Furuseth, ni siquiera estaban en ese lugar al mismo tiempo.

En la misma línea, la Oficina de Investigación Naval en Estados Unidos, ha declarado que el uso de campos de fuerza para lograr que un barco se teletransporte y se haga invisible va más allá de cualquier ley física conocida; especialmente, teniendo en cuenta que la Teoría de Campo Unificado de Einstein nunca se completó.

Si bien Einstein fue consultor de la Oficina de Aeronáutica de la Armada durante 1943 y 1944, llevando a cabo investigaciones sobre explosivos y explosiones, no existen indicios de que el científico haya participado en experimentos relacionados a la invisibilidad o a la teletransportación.

Por otro lado, tras una búsqueda exhaustiva, no se han encontrado registros de ningún experimento denominado como Philadelphia o de algo llamado Proyecto Arcoíris; mucho menos respecto a la misteriosa desaparición de un barco.

Más bien, para 1940, el nombre Arcoíris era la clave para referirse al Eje Roma-Berlín-Tokio y los planes Arcoíris estaban destinados a la derrota de Italia, Alemania y Japón, especialmente luego del ataque a Pearl Harbor.

Finalmente, la desmagnetización, que si bien ha sido utilizada para bloquear ataques de torpedos, ha sido confundida con el proceso de hacer que un objeto sea invisible.

En torno a esto, la desmagnetización es un proceso en el que se instalan cables alrededor del caso del barco a fin de que los buques sean “invisibles” para sensores de minas magnéticas y armas relacionadas, pero los barcos permanecen visibles tanto para el ojo humano como para los radares y demás equipos de localización.

A sabiendas de esto, resulta pertinente entonces, conocer de dónde parte esta popular leyenda, lo que revisaremos en adelante.

Origen de la historia

Libro que dá origen a la popular leyenda del Experimento Philadelphia

La verdad sea dicha, el Experimento Philadelphia no es más que una misteriosa leyenda desarrollada por teóricos de conspiraciones, ufólogos y algunas películas de ciencia ficción. Tal como vimos, la Marina ha negado rotundamente la veracidad de estos planteamientos. En una nota publicada, se lee:

La Oficina de Investigación Naval niega el uso de campos de fuerza para hacer desaparecer un barco, pues no se corresponde con las leyes conocidas de la física; adicionalmente, no hay evidencias de que Einstein haya trabajado en nada relacionado a la invisibilidad o la teletransportación.

Lo cierto es que, esta leyenda tiene por origen una serie de cartas enviadas por Carl Meredith Allen, bajo el seudónimo de Carlos Miguel Allende, un marino mercante que, supuestamente, vio desaparecer al USS Eldridge desde su propia embarcación.

Con una forma de escribir bastante peculiar, caracterizada por abundantes errores ortográficos, Allen describía el supuesto experimento en cartas mantenidas con el escritor y ufólogo Morris Jessup.

A pesar de que el marino no llegó a aportar prueba alguna sobre lo que decía, Jessup quedó maravillado por la narración y lo incluyó en su libro llamado “El caso de los OVNIS”. Sin embargo, este texto no fue particularmente exitoso, lo que llevó a Jessup al suicidio, cuatro años después.

Las misteriosas circunstancias que enmarcaron la muerte de Jessup alimentaron aún más la fuerza de la teoría de que el experimento fue real y que el gobierno estaba haciendo todo lo necesario para encubrirlo: de esta forma, la leyenda urbana del experimento Philadelphia había nacido oficialmente.

Referencia: William Moore and Charles Berlitz, (1979).  The Philadelphia Experiment

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