Prevenir es mejor que lamentar. Al parecer, la premisa implícita en ese decir popular, ha impulsado a los funcionarios de la NASA y otras instituciones gubernamentales a desarrollar y publicar un informe, el cual delinea las acciones a tomar en caso de que un asteroide amenace la integridad de nuestro planeta.

El informe titulado “Estrategia y plan de acción para la preparación de objetos cercanos a la Tierra”, describe los procedimientos para ayudar al gobierno federal de los Estados Unidos a prepararse para lidiar con objetos que podrían colisionar con la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés).

Si bien la posibilidad de que un NEO en realidad colisione con la Tierra y cause un daño significativo es improbable, no deja de ser posible. Por ejemplo, el meteoro de Chelyabinsk que cayó en Rusia en el año 2013, hirió a más de 1.500 personas.

El documento de 18 páginas describe los pasos que tomarán la NASA y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para evitar que asteroides peligrosos golpeen la Tierra, así como preparar a la población para las posibles consecuencias de tal evento.

En tal sentido, Leviticus Lewis, jefe de la Subdirección de Coordinación de Respuesta Nacional de FEMA, manifestó:

“Se trata de un evento de baja probabilidad, pero de grandes consecuencias; por lo  tanto, el impacto de un asteroide es uno de los posibles escenarios para el cual es necesario tener cierto grado de preparación.”

Este plan es un esbozo, no sólo para mejorar la búsqueda de asteroides peligrosos, sino también para predecir mejor sus posibilidades de ser una amenaza de impacto en el futuro y los posibles efectos que podría tener en la Tierra.

El nuevo plan delineó cinco objetivos, todos enfocados en reducir el riesgo de impactos de objetos cercanos a la Tierra en el futuro.

En el primero, la NASA está dirigida a liderar un nuevo esfuerzo para mejorar las capacidades del país para detectar, rastrear y caracterizar asteroides cercanos a la Tierra; esto con el fin de reducir los niveles actuales de incertidumbre y ayudar a contar con modelos más precisos que propicien la efectiva toma de decisiones.

El segundo objetivo enumerado en el documento, discute la mejora de modelado, predicción e integración de información en las agencias de los Estados Unidos, para ayudar a predecir la probabilidad de que un asteroide llegue a la Tierra y determine exactamente dónde y cuándo podría impactar un asteroide entrante.

En el tercer objetivo, se le pide a la NASA que presente nuevas formas de desviar un asteroide que se dirija hacia la Tierra. Esto implica desarrollar nuevas tecnologías para “misiones de reconocimiento NEO de respuesta rápida”, en las cuales una nave espacial podría lanzarse hacia un asteroide con destino a la Tierra, y de alguna manera cambiar el curso de la roca espacial para que ya no represente una amenaza.

Los objetivos cuatro y cinco tienen menos que ver con los objetos directamente y más con la respuesta y el trabajo a realizar antes y después del eventual impacto. El objetivo cuatro busca aumentar la cooperación entre las agencias espaciales de las naciones que tienen información sobre cualquier objeto cercano a la Tierra.

El quinto objetivo está orientado a fortalecer y ejercer los procedimientos y protocolos para evaluar las amenazas, así como también la comunicación, la respuesta y la recuperación en torno a esas amenazas.

Se espera que en los próximos 10 años se realice el trabajo delineado en el informe, y una vez que se alcancen todos los objetivos, se pueda estar preparados para responder de manera más efectiva, en caso de que un evento de este tipo llegara a ocurrir.

Referencia: National Near-Earth Object Preparedness Strategy and Action Plan. The National Science and Technology Council, 2018. https://goo.gl/rd3c46