Se ha demostrado que, en promedio, tocamos nuestro teléfono móvil más de 2.000 veces al día, según estudios de la empresa de investigación de consumo Dscout. En la misma línea, el 81% de los americanos admiten mirar sus teléfonos durante la cena y pasamos más o menos 5 horas diarias en nuestros equipos tecnológicos.

De hecho, es bastante seguro que la mayoría de nosotros no encontrará mayor dificultad para recordar alguna situación en la que nos hemos descubierto pasando más tiempo en nuestro teléfono inteligente de lo que inicialmente habíamos planeado.

YouTube recomienda los mejores dispositivos para disfrutar de la aplicación y el iPhone no está entre la lista

En relación a esto, tanto Google como Apple dominan el campo de la tecnología, desarrollando su imperio al lograr que las personas dependieran, prácticamente para todo, de sus equipos, tales como teléfonos móviles y computadoras. No obstante, este año, ambas empresas anunciaron que desarrollarían estrategias a fin de que los usuarios pasasen menos tiempo detrás de sus pantallas.

En mayo de este año, Google anunció que realizaría cambios en sus tecnologías para promover la moderación, bajo la premisa de que “La gran tecnología debe mejorar la vida, no distraerla”, tales como avisos del tiempo que pasan las personas viendo YouTube. Igualmente Android lanzará una nueva actualización en la que se muestre información diaria a los usuarios sobre el tiempo que pasan en sus teléfonos, permitiéndoles establecer límites respecto a esto.

Por su parte, Apple anunció que iOs 12 contara con una función que permitirá obtener esta misma clase de información sobre el uso del teléfono móvil y los hábitos en torno a esto, añadiendo la opción de limitar los excesos, en función de las preferencias de los usuarios.

Todo esto suena muy bien como estrategia para que las personas no se vuelvan dependientes a los dispositivos tecnológicos, pero los expertos en este tipo de diseños alertan que las mismas compañías se han dedicado por décadas a promover la adicción a estos equipos; veamos cómo.

Pausas anticipatorias

Las pausas cuando inicia una aplicación aumentan la dependencia a los dispositivos pues se anticipan recompensas

Cada vez que abrimos una aplicación, por más reciente que sea nuestro dispositivo electrónico, debemos esperar unos segundos para que se cargue la información; es una pausa dramática en la que esperamos que se ponga en marcha el programa.

Por ejemplo, cada vez que abrimos Twitter, una plataforma con mas 330 millones de usuarios, debemos esperar una pequeña demora, en tanto vemos su reconocido logotipo y se cargan los tweets más recientes; esto no es producto del azar, ni mucho menos es el resultado de desventajas tecnológicas.

Muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de este breve retraso, pero tiene grandes efectos sobre nuestro comportamiento, pues crea a nivel inconsciente una sensación de anticipación en los usuarios.

Durante este periodo de anticipación el cerebro libera un neurotransmisor llamado Dopamina, relacionado a las sensaciones de placer y a las respuestas cerebrales asociadas a las recompensas, pues se sabe que, luego de esto, viene lo que esperamos, desde las noticias del Facebook, hasta el apasionante juego Candy Crush, lo que va remodelando nuestro cerebro a partir de ciclos de recompensa y dependencia.

Un océano de contenido

Otro truco del diseño adictivo de experiencias de usuarios adictivos es la posibilidad que se le ofrece a las personas de acceder a una cantidad infinita de contenidos, con solo mover un dedo. Tal como la función “Pull-to refresh” de Twitter, desarrollada por el ingeniero Loren Brichter, el cual funciona -y es tan adictiva- como una maquina tragamonedas.

No obstante, más allá del éxito de la función desarrollada por el ingeniero, este se muestra un tanto desilusionado con sus efectos, pues, de acuerdo a su opinión:

“El desplazamiento infinito es la capacidad de seguir desplazándose y nunca permitirle al cerebro la oportunidad de satisfacer los impulsos de llegar hasta el final (…) lo que pensé que era una buena experiencia de usuario, termino significando que las personas desperdiciaran, literalmente, cientos de millones de horas humanas”.

A partir de investigaciones desde los campos de la Psicología y las Neurociencias, se ha descubierto que este desplazamiento infinito engancha a los usuarios de forma similar al caso anterior, pues al seguir mostrando contenido, se forma un bucle de liberación de Dopaminas que fomenta una relación de dependencia con el dispositivo electrónico.

Recompensas intermitentes

Facebook es una gran fuente de recompensas intermitentes

En el marco de la Psicología, se ha comprobado científicamente que, cuando las recompensas son intermitentes e impredecibles, los comportamientos dirigidos a obtenerlas se fortalecen, manteniéndose en el tiempo.

En relación a Facebook, a modo de ejemplo, las recompensas variables e intermitentes se traducen como la diferencia entre que nuestras publicaciones sean populares o se mantengan invisibles.

Es decir, la impresivilidad resulta emocionante, tal como las personas que juegan en maquinas tragamonedas: la mayoría de las veces pierden, pero ocasionalmente ganan, por lo que se vuelven adictivas.

Tareas interminables

Candy Crush es un ejemplo perfecto de tareas interminables adictivas

Otra razón por las cuales nos hacemos dependientes de los teléfonos móviles y demás dispositivos tecnológicos es porque los seres humanos tenemos la tendencia a completar las actividades con las que nos comprometemos o alcanzar tercamente los objetivos que nos trazamos y estos equipos están diseñados para recordárnoslo.

Entonces, a pesar de que pueda haber personas que no tengan problema con dejar miles de correos electrónicos por revisar, la investigación demuestra que los recordatorios persistentes son una buena estrategia para mantener a las personas interactuando con las aplicaciones.

Tal como Instagram, aplicación que envía constantemente notificaciones automáticas: si alguien se unió recientemente, si se ha publicado contenido nuevo después de mucho tiempo, personas a las que les gustaron nuestras fotos o comentarios, entre otras.

Esta información no suele ser tan importante, pero las notificaciones llaman nuestra atención en tanto se muestran en la pantalla de los teléfonos inteligentes, despertando nuestros impulsos de tocarla para hacerla desaparecer. No obstante, las personas no suelen revisar sus notificaciones e irse, sino que echan un vistazo a los contenidos por un tiempo, enganchándose con la aplicación.

Reproducción automática de contenidos disponibles constantemente

Cuando abrimos una historia de Instagram, dificilmente podemos ver solo esa

Una vez que estamos allí, inmersos en la pantalla del teléfono celular, distraídos con la aplicación, entramos en un ciclo de recompensas que se vuelve adictivo. Por ejemplo, entramos a Instagram para revisar las notificaciones; pero en el camino, nos encontramos con las historias, esos videos cortos y fotos que los usuarios transmiten a sus seguidores de forma constante.

Entonces, al abrir una historia, cuando termina, la siguiente se reproduce de forma automática, enganchándonos en un bucle del cual no es sencillo salir, por lo que continuamos viendo videos de nuestros enemigos, primos lejanos, conocidos, anunciantes, entre otros. Otras plataformas de video que cuentan con la misma función son YouTube y Netflix.

Cómo evitar la adicción

Es importante acotar que estas estrategias no tienen un trasfondo maquiavélico, sino que tienen por objetivo hacer que las redes y distintas plataformas sean lo suficientemente atractivas para que las personas se entretengan y realicen sus actividades de la manera más sencilla posible.

Sin embargo, es necesario tener precaución, puesto que, a diferencia de las películas, por poner un ejemplo, los teléfonos inteligentes no tienen un punto final que aparece cada dos horas, sino que podemos dedicar nuestra energía en ellos por tiempo indefinido.

Al respecto, lo más preocupante es que no solemos ser conscientes de estas estrategias adictivas que se emplean en el diseño de las experiencias de los usuarios, lo que dificulta la toma de decisiones racionales a la hora de interactuar con los equipos inteligentes.

En este sentido, es importante conocer cuáles son las razones por las que nos hacemos dependientes de estas tecnologías, puesto que de esta manera pueden ponerse en marcha estrategias de autocontrol.

Hecho esto, a sabiendas de la causa del problema, es posible desarrollar planes para modificar estos impulsos y desarrollar hábitos de uso más saludables. Por tanto, se celebran las iniciativas de Google, Android y Apple, pues representan un primer paso para el logro de este objetivo.

Referencia: Echeburúa E, de Corral P. (2010). Addiction to new technologies and to online social networking in young people: A new challenge.

Más en TekCrispy