Los ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) han desarrollado un nuevo método para triplicar el tiempo de supervivencia de los submarinistas bajo el agua en zonas árticas o con bajas temperaturas.

En este sentido, han creado un tratamiento para los trajes de neopreno tradicionales que consiste en sumergir durante 20 horas el traje en un tanque de presión más pequeño que un barril de cerveza que contiene un gas inerte pesado o ‘grasa artificial’. Incluso, este proceso puede realizarse previo a la inmersión, colocando el traje en una bolsa sellada que debe abrirse justo antes sumergirse al agua.

Los investigadores revelan en un comunicado que cuando los oficiales de la Fuerza Marítima de EE.UU se sumergen en aguas árticas o cuando los equipos de rescate se sumergen en ríos o estanques cubiertos de hielo, el tiempo de supervivencia con los trajes de neopreno es muy limitado, con apenas docenas de minutos de inmersión y una experiencia dolorosa para los submarinistas.

Por ello, los investigadores evaluaron las diversas estrategias que utilizan los animales para sobrevivir en estos entornos, hallando tres posibles alternativas: bolsas de aire atrapadas en pieles o plumas; calor generado internamente, como algunos peces; o una capa de material aislante que ralentiza la pérdida de calor del cuerpo, al igual que ocurre con las focas o ballenas.

Luego de realizar varias pruebas en el laboratorio, combinaron un material aislante similar a la grasa que se utiliza en bolsas de gas atrapadas, aunque en este caso se utiliza un gas inerte pesado en vez de aire, que puede ser xenón o criptón. En este sentido, incluyeron el material en la estructura cerrada similar a la espuma de poliestireno que existe en los trajes de neopreno. De esta forma, aumentaron las propiedades aislantes del material.

Los resultados revelan el material con la menor transferencia de calor en cualquier traje de neopreno creado hasta la fecha, según los investigadores, quienes descubrieron además que esto mejora la capacidad de supervivencia en aguas de más de 10 grados Celsius, elevando el tiempo de inmersión de menos de una hora a al menos 2 o 3 horas.

Los investigadores planean buscar formas de crear una versión estable de esta tecnología donde un traje de neopreno incluya xenón a través de la unión de una capa protectora sobre él.