Los resultados de un estudio piloto realizado por investigadores de varias instituciones médicas estadounidenses, sugieren que el consumo de marihuana puede afectar la cantidad de dolor que las personas sienten y la dosis de analgésicos que necesitan después de sufrir una lesión traumática.

A fin de determinar si existe una asociación entre el uso de marihuana antes de la lesión y la respuesta al dolor después de una lesión traumática, el equipo de investigadores realizó un estudio multiinstitucional en cuatro centros traumatológicos del estado de Colorado, donde está legalizado el uso medicinal y recreativo de marihuana, y un centro de traumatología en Texas, un estado con estrictas leyes sobre el uso de la marihuana.

Los investigadores dieron seguimiento a 261 pacientes que se vieron involucrados en accidentes automovilísticos durante un período de cuatro meses, con el objetivo de determinar la cantidad de narcóticos se necesitaban para controlar el dolor durante su hospitalización, y con estos datos, realizar una comparación entre los pacientes que consumían marihuana y los que no.

Los investigadores encontraron que el 21% de los pacientes con una lesión por accidente automovilístico informaron haber consumido marihuana, entre los cuales, 30% informó ser usuarios crónicos.

En los hospitales de Colorado, entre el 23 y 29 por ciento de los pacientes informó ser consumidores de marihuana, en contraste con el 6 por ciento de usuarios que reportaron el uso de la droga en el centro de atención médica del estado de Texas.

En la mayoría de los pacientes, los usuarios de marihuana requerían significativamente más narcóticos para el control del dolor en comparación con los usuarios que no consumían marihuana.

En comparación con los usuarios que no consumen marihuana, el uso diario de narcóticos fue mayor en los usuarios de marihuana crónica, un aumento entre el 25 y 37 por ciento, en el consumo de opiáceos para los consumidores de marihuana.

Sólo el 9 por ciento de los pacientes dieron positivo en otras drogas, que incluían anfetaminas, barbitúricos, benzodiazepinas, cocaína, metanfetamina u opiáceos. Los resultados mostraron que la adición de marihuana en presencia de otras drogas no afectó el control del dolor con narcóticos.

Este es el primer estudio que examina el efecto del uso y abuso de la marihuana en el manejo del dolor agudo después de una lesión. Debido a que los pacientes con traumatismo con frecuencia tienen problemas de abuso de sustancias, estos resultados podrían tener implicaciones de largo alcance.

Los investigadores destacaron que los hallazgos son preliminares y que se necesitan más estudios para confirmar los resultados; del mismo modo, señalaron que este trabajo debería fundamentar más investigación sobre si la legalización de la marihuana ha resultado en una mayor incidencia de lesiones traumáticas.

Referencia: The grass is not always greener: a multi-institutional pilot study of marijuana use and acute pain management following traumatic injury. Patient Safety in Surgery, 2018. https://doi.org/10.1186/s13037-018-0163-3