A pesar de que se pensó que los testículos de los hombres estaban libres de bacterias, los resultados de un reciente estudio realizado por investigadores italianos, evidencian la existencia de un microbioma en esta parte del sistema reproductivo masculino.

Los hallazgos sugieren que este llamado microbioma testicular puede ser diferente en hombres con un tipo de infertilidad llamada azoospermia, una afección que se caracteriza por la ausencia de espermatozoides en el semen, que en hombres fértiles.

De confirmarse estos hallazgos, los estudios sobre el microbioma testicular podrían llevar algún día al desarrollo de nuevas terapias para hombres con azoospermia, quienes actualmente tienen pocas opciones de tratamiento.

Alrededor del 1 por ciento de todos los hombres, y del 10 al 15 por ciento de los hombres con infertilidad, tienen azoospermia. La forma más grave es la “azoospermia no obstructiva”, en donde la afección es el resultado de una producción deficiente de espermatozoides, y no de un bloqueo que impida que los espermatozoides ingresen al semen.

La única opción de tratamiento en estos casos es una cirugía que intenta recuperar los espermatozoides del tejido testicular, lo que no siempre es exitoso.

Esta investigación se basó en el análisis del tejido testicular de 10 hombres con azoospermia no obstructiva, así como el de cinco hombres sin azoospermia que produjeron cantidades normales de esperma. Entre los hombres con azoospermia, la mitad tuvo cirugías exitosas que recuperaron esperma, mientras que la otra mitad tuvo cirugías sin éxito.

Los investigadores encontraron que los hombres sin azoospermia tenían pequeñas cantidades de bacterias en sus testículos, y estas bacterias pertenecían a cuatro grupos principales, llamados Actinobacteria, Bacteroidetes, Firmicutes y Proteobacteria.

En contraste, los hombres con azoospermia tenían más bacterias en general en sus testículos, pero su microbioma testicular era menos diverso: los investigadores encontraron sólo dos grupos de bacterias: Actinobacteria y Firmicutes.

Adicionalmente, se pudo observar que los hombres que se sometieron a cirugías infructuosas, tenían incluso menos diversidad en su microbioma, el cual estaba dominado principalmente por Actinobacteria.

En la actualidad, los médicos no tienen una manera de predecir qué hombres con azoospermia tendrán una recuperación de esperma exitosa de la cirugía, pero estos hallazgos plantean la cuestión de si el microbioma testicular podría ayudar a predecir la recuperación exitosa de esperma.

Los autores del estudio especulan sobre la posibilidad de que el microbioma testicular podría ayudar a guiar futuras terapias para los hombres, a fin de ofrecerles otra opción, además de la cirugía. Además, los investigadores no descartan que este microbioma testicular podría tener un efecto en la producción de esperma.

Los investigadores acertadamente expresaron que los hallazgos son muy preliminares, y se necesita mucha más investigación para confirmar el rol y el alcance del microbioma testicular, pero estos estos resultados, definitivamente abren una vía que podría tener importantes implicaciones en el tratamiento de la infertilidad masculina.

Referencia: Testicular microbiome in azoospermic men—first evidence of the impact of an altered microenvironment. Human Reproduction, 2018. https://doi.org/10.1093/humrep/dey116