Los ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) han creado una plataforma que configura etiquetas RFID para que funcionen como sensores. En este sentido, esta tecnología es capaz de habilitar dispositivos de bajo costo para que detecten químicos en el ambiente.

En la actualidad, muchos fabricantes rastrean sus productos mediante RFID, o etiquetas de identificación por radiofrecuencia. Por lo general, estas etiquetas están hechas de papel y vienen equipadas con una antena simple y un chip de memoria.

Cuando estas etiquetas son pegadas al collar de una chaqueta o un cartón de leche descremada, actúan como firmas de seguridad inteligentes, enviando información a un lector de radiofrecuencias sobre el estado o la ubicación de un producto específico.

Más allá de ofrecer vigilancia en los productos durante la cadena de suministro, las etiquetas RFID pueden rastrear otros elementos, como ganado, visitantes de parques, maratonistas e incluso fichas de casino.

Ahora, los ingenieros del MIT desean cambiar esta tecnología incorporando una característica adicional: la detección. En este sentido, han establecido una nueva configuración de ‘ultra alta frecuencia’ o ‘UHF’ a estas etiquetas, para detectar valores de glucosa y transmitir de forma inalámbrica esta información.

Los planes de los ingenieros del MIT a futuro, es que estas etiquetas puedan detectar sustancias químicas y gases en el medio ambiente, como el monóxido de carbono. Con motivo del anuncio de la tecnología, Sai Nithin Reddy, estudiante del Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT, y coautor del estudio, afirmó:

Imagínese la creación de miles de estos sensores de etiquetas RFID de bajo costo que pueden tocar las paredes de una infraestructura o los objetos circundantes para detectar gases comunes como el monóxido de carbono o el amoníaco sin necesidad de una batería adicional. Podría desplegar estos a bajo costo, a través de una gran red.

Los resultados de la investigación fueron presentados durante la Conferencia Internacional IEEE acerca de etiquetas RFID. Finalmente, los expertos aseguraron que RFID es el protocolo más económico y de menor potencia que existe en relación a las señales de radiofrecuencia. En el caso de que estos chips genéricos se implementen como sensores de monóxido de carbono, pueden hacer más fácil la erradicación de este problema.