Es más común de lo que parece: terminamos una relación de pareja y empezamos a encontrarnos a esta persona en todos lados, en la calle, en fiestas, etc.; es como si el universo se hubiese confabulado para que no olvidemos a nuestra expareja. No obstante, la realidad pudiese ser más grave a un: su expareja podría ser un psicópata.

En este sentido, de acuerdo a una investigación llevada a cabo en el 2017, por Justin K. Mogilski y Lisa Welling, en Oakland, Estados Unidos, se encontró que las personas que tienen dificultades para romper vínculos luego de terminar sus relaciones de pareja, tienden a obtener altos puntajes en rasgos de personalidad tales como maquiavelismo, narcisismo y psicopatía.

Si bien terminar una relación de pareja no es una situación sencilla de afrontar, lo más recomendable es cortar los lazos por completo, pero todos los que hemos pasado por esto sabemos que no siempre se cumple.

Sin embargo, cuando las personas tiene rasgos narcisistas, psicópatas o inclinaciones de este tipo, suelen intentar mantener las relaciones a flote de la mano de manipulaciones y no precisamente, en función de buenas intenciones.

En el primero de los estudios mencionados, se le solicitó a 348 personas que indicaran posibles motivos para que dos personas que terminaron su relación de pareja mantuviesen una relación de amistad luego de esto. Posteriormente, se desarrollaron dos categorías para agrupar los motivos.

En una primera categoría se agruparon las razones relacionadas al afecto y a los sentimientos, en la que se incluyeron motivaciones tales como: “Quiero lo mejor para ella a pesar de que no estemos juntos” o “Confió en él para ayudar a criar a nuestros hijos”.

Por su parte, la segunda categoría incluía motivaciones más pragmáticas, con manifestaciones tales como “Ella siempre me presta dinero” o “Hace todo lo que yo le pido”. Posteriormente, tomaron todas estas razones y desarrollaron un segundo estudio en el que le solicitaron a 513 participantes que clasificaran estos motivos en función de su validez.

En el mismo orden de ideas, a este segundo grupo de personas se les aplicó una prueba de personalidad, a partir de lo que se encontró que no solo aquellos con altos puntajes de psicopatía y narcisismo eran los más propensos a mantener los vínculos con sus exparejas, sino que eran los que clasificaban las motivaciones de tipo pragmáticas como válidas; todo sobre la base del egoísmo y la manipulación

¿Qué hacer si mi expareja es un(a) psicópata?

La principal recomendación es cortar toda comunicación con tu expareja

Estar en una relación con una persona con rasgos de personalidad psicopática no es sencillo, mucho menos terminar esa relación; no se trata de una situación envidiable pues se está lidiando con alguien con dificultades para ver las cosas desde otras perspectivas, impulsivas y poco empáticas, que ven a los demás como recursos que pueden explotar.

Así, terminar con una persona con estas características, requiere de paciencia y resistencia; por lo tanto, revisemos algunos consejos que pueden evitar que caigamos nuevamente en sus trampas y manipulaciones.

En primer lugar, debemos prestar especial atención a su comportamiento, en lugar de sus palabras, pues estas personas suelen mostrarse encantadoras con montones de argumentos y promesas; sin embargo, su forma de actuar será lo que nos dará el veredicto final.

En segundo lugar, es necesario cortar cualquier forma de contacto y comunicación con esa persona, además de mantener nuestras redes de apoyo, de forma que nos acompañe a atravesar este difícil obstáculo. Con respecto a esto, es importante permitirse sentir todas las emociones asociadas a la ruptura, sin juzgar nuestras reacciones, pues, es parte de nuestra respuesta a la pérdida de la relación.

En tercer lugar, se recomienda encontrar cosas para hacer por nosotros mismos, puesto que, cuando estamos en una relación con una persona narcisista, estos suelen ocupar una parte significativa de nuestro tiempo, haciendo que, cuando se termine la relación, nos sintamos perdidos, por lo que es importante encontrar distracciones que mantengan nuestra mente ocupada.

Por último, lo más importante es desarrollar limites y aprender a mantener relaciones fuertes; podemos tomar la situación como un aprendizaje y, cuando aprendemos de nosotros mismos, tendremos criterios sobre lo que aceptaremos en el futuro y lo que no. Cuando nos comprendemos como personas, es más sencillo comprender nuestras relaciones con los demás.

Referencia: Staying friends with an ex: Sex and dark personality traits predict motivations for post-relationship friendship, (2017). https://doi.org/10.1016/j.paid.2016.04.016