Los científicos que investigan el suicidio están experimentando nuevas técnicas que les permitan identificar patrones suicidas en las personas, sus cambios de pensamiento diarios e incluso identificar a aquellos que están a punto de suicidarse en tiempo real.

En este sentido, la tecnología digital ha facilitado el proceso investigativo de muchos de estos expertos, sobre todo algunas apps para smartphones que permiten a las personas informar sobre pensamientos suicidas a medidas que éstos surgen. Por lo general, los científicos han seguido este tipo de pensamientos durante sesiones semanales, mensuales e incluso anuales, pero las apps móviles podrían ofrecer estos datos en tiempo real.

David Klonsky, psicólogo de la Universidad de British Columbia de Vancouver, considera que el campo de la investigación de suicidio necesita alejarse de su obsesión por los estudios de riesgo a largo plazo, por lo que una mejor y más rápida comprensión de estos pensamientos conducirá a la identificación de señales de advertencia más contundentes, y es precisamente esto lo que ofrece el monitoreo de estas tendencias mediante las apps móviles.

Ahora, un equipo de investigadores dirigido por el psicólogo Evan Kleiman, de la Universidad de Harvard, ha desarrollado un enfoque de monitoreo digital basado en apps para móviles que permitió identificar tendencias suicidas en menos de dos meses.

En concreto, el equipo reclutó a 51 adultos a partir de foros en Internet relacionados con el suicidio y a 32 pacientes adultos del centro psiquiátrico de Boston quienes tenían pensamientos suicidas graves. Contaban con smartphones que les pedían cuatro veces al día que evaluaran la intensidad de sus deseos de suicidio, su intención de suicidarse y su capacidad para resistir estos impulsos.

Los pacientes ofrecieron sus respuestas durante 28 días consecutivos, al igual que las personas reclutadas de los foros en Internet. En ambos grupos, los mismos cinco patrones de suicidio se hicieron presentes, y los investigadores determinaron que uno de estos patrones puede asociarse con un mayor riesgo de tratar de suicidarse en el futuro.

Kleiman trabaja ahora en un estudio similar donde se involucrará a adolescentes que igualmente responderán preguntas a través de sus smartphones. De esta forma, los investigadores planean ayudarlos a reconocer signos físicos de angustia y deseos de suicidio, diseñando posteriormente un plan cuando éstos se presenten.

Sin embargo, la efectividad de este sistema depende de que las personas respondan repetitivamente a las encuestas, es decir, que para aquellos pacientes que deciden aislarse socialmente y despegarse de sus smartphones ante la depresión, no existe una herramienta alternativa.

Referencia: Digital phenotyping of suicidal thoughts. Depression and Anxiety. 10 April 2018. DOI: https://doi.org/10.1002/da.22730.