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Los comerciantes y desarrolladores que promocionan nuevas tecnologías muchas veces ciegan a los inversionistas con palabras bonitas y promesas de las cuales a veces ni siquiera tienen pruebas concretas.

Muchas veces debemos sentarnos y pensar qué tan verídico puede ser un proyecto, especialmente cuando se trata de algún avances en materia de derechos de autor o veracidad de datos.  Este es el objetivo que el desarrollador Terence Eden se planteó al desmentir la utilidad de la plataforma de certificación basada en Blockchain ‘Verisart’.

Comentando en su blog, Eden comentó que es muy común que los consumidores se dejen llevar por iniciativas en áreas no convencionales en las finanzas, como la verificación de autenticidad de datos de obras de arte. Hoy en día existen plataforma basadas en Blockchain que permiten efectuar este tipo de procesos, por ejemplo, para saber si una pieza es, en efecto, real y le pertenece a cierto sujeto; pero ¿qué tanto podemos confiar en esto?

Eden explica que si el individuo quien registra una pieza en la plataforma miente sobre su originalidad y procedencia, entonces qué tan fiable puede ser en realidad la nueva tecnología, por más revolucionaria que sea.

Para probar su punto, Eden tomó una imagen de la Mona Lisa, de Da Vinci, y la registró en la plataforma Blockchain Verisart a su nombre, probando qué el sistema, de hecho, no es lo que promete e indicando, además, un vacío en el sistema de aprobación de verificación.

En este sentido, Eden comentó que:

Eso fue todo lo que se requirió. No tuve que proporcionarles una clave pública, una copia certificada de mi pasaporte, una copia de alta resolución de la obra de arte; nada. Debido a que la cadena de bloques es inmutable, esa “prueba” está ahí para siempre. No debemos cometer errores al firmar irrevocablemente algo. ¿Entonces, qué significa esto? ¿Puedo entrar al Louvre y volver a pedir “mi” pintura? No, obviamente no. Ni siquiera un idiota con prisa pensaría que era un viajero del tiempo o que poseía el retrato más famoso de Europa. Pero, si está certificado en la cadena de bloques, ¡debe ser cierto!

A pesar de la gran popularidad que la tecnología ledger distribuida ha estado recibiendo, especialmente este año, muchos expertos y figuras relevantes en las finanzas se han mantenido escépticos de su verdadero potencial, considerando que aún se mantiene en una etapa pronta de su desarrollo. Lo cierto es que no podemos fiarnos de todo lo que nos prometen con palabras bonitas, pues podría no ser más que un engaño.