Durante siglos los científicos han sabido que el cerebro “descansa” en el líquido cefalorraquídeo, un fluido acuoso que entre otras funciones, protege al órgano de posibles conmociones. También es materia conocida que diariamente, alrededor de medio litro de agua se transfiere de la sangre al cerebro a través de un fino tejido llamado plexo coroideo; pero exactamente cómo se hace esto ha sido todo un misterio, hasta ahora.

Un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Copenhague ha descubierto un mecanismo que controla el flujo de agua desde la sangre al cerebro. El hallazgo podría ser beneficioso para el tratamiento de accidentes cerebrovasculares, coágulos de sangre en el cerebro e hidrocefalia.

Una serie de experimentos realizados en modelos de ratones, permitió a los investigadores demostrar que, en contraste con lo asumido hasta ahora, la transferencia de agua al cerebro no está controlada por un proceso de ósmosis, sino que el agua se transporta al cerebro principalmente a través de un llamado co-transportador, que mueve una cierta cantidad de agua cuando los iones se transportan a través del tejido del plexo coroideo.

La Dra. Nanna MacAulay, profesora en el Departamento de Neurociencia de la Facultad de Salud y Ciencias Medicinales de la Universidad de Copenhague y coautora de la investigación, expresó:

“Es un nuevo conocimiento sobre un proceso fisiológico muy importante que involucra al órgano más complejo en el cuerpo humano: el cerebro. Si somos capaces de apuntar a este transportador de iones y agua con medicamentos, podríamos tener una influencia reguladora en una serie de trastornos que implican un aumento de la presión intracraneal.”

A fin de comprobar su idea, los investigadores hicieron pruebas en ratones vivos para ver qué tan rápido se produce el fluido cerebral cuando se inhiben los posibles transportadores de agua.

Esto reveló que el co-transportador en cuestión es responsable de la mitad de toda la producción de fluido para la cavidad del cerebro y, por lo tanto, es el principal transportador de agua en este tejido.

En la actualidad no existen tratamientos médicos efectivos para muchos trastornos que involucran aumento de la presión intracraneal. En una cantidad significativa de casos, el paciente puede sufrir daños permanentes e incluso morir como resultado de un aumento de la presión. Las opciones básicamente se reducen a dos: perforar o remover una parte del cráneo.

Esa realidad le otorga a este hallazgo una relevancia notable, pues muchas personas podrían beneficiarse de este descubrimiento. En ese sentido, los autores del estudio señalan:

“Por supuesto, sería innovador si pudiéramos usar este mecanismo como un objetivo para el desarrollo farmacológico de un tratamiento enfocado en impedir la entrada de agua al cerebro, lo que sería una manera menos drástica y más segura de reducir la presión intracraneal.”

Referencia: Cotransporter-mediated water transport underlying cerebrospinal fluid formation, Nature Communications, 2018. https://doi.org/10.1038/s41467-018-04677-9

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