El uso de teléfonos inteligentes tabletas y computadoras, para realizar actividades profesionales, académicas o de entretenimiento, es prácticamente universal en el mundo desarrollado, y es que estos dispositivos de pantalla digital se han convertido en una parte indispensable de nuestra vida cotidiana.

Aunque el uso de teléfonos inteligentes ha aumentado recientemente entre las personas de todos los grupos de edad, los jóvenes siguen siendo los principales usuarios de teléfonos móviles y el 95% de estos dispositivos son teléfonos inteligentes.

Al menos la mitad de todos los usuarios están conectados a internet por un período superior a media hora por día y uno de cada diez usuarios se conecta durante más de 4 horas por día. Adicionalmente, una reciente encuesta informa que los usuarios de dispositivos móviles pasan más de 20 horas a la semana enviando correos electrónicos, mensajes de texto y utilizando servicios de redes sociales, lo que refleja su gran dependencia de los teléfonos inteligentes para conectarse y comunicarse con otros.

El uso intensivo del teléfono inteligente se ha relacionado con problemas musculoesqueléticos, como dolor en el cuello y los hombros, y la gravedad de estos síntomas aumenta con el tiempo total que se pasa usando un dispositivo móvil.

Aunque también se sabe que el uso de dispositivos electrónicos produce síntomas visuales, relativamente pocos estudios han abordado los efectos de la visión asociados con el uso de un teléfono inteligente.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, realizó un estudio orientado a identificar posibles síntomas de astenopía, trastornos y problemas que surgen en relación con la observación de los objetos de cerca, asociados con la lectura de un teléfono inteligente.

Los investigadores evaluaron diez síntomas astenopicos, incluyendo entre otros, visión borrosa, visión doble esporádica y cansancio prematuro, así como ojos irritados, sensibilidad al brillo de la luz y fatiga visual.

Los autores del estudio encontraron que leer por más de veinte minutos en un smartphone, en vez de hacerlo en una copia impresa en papel, tuvo una incidencia negativa en nueve de los diez síntomas oculares y visuales analizados.

La conclusión se basa en los resultados de dos experimentos que involucraron la participación de 54 individuos visualmente normales con edades comprendidas entre 19 y 35 años.

Inicialmente los investigadores realizaron una comparación evaluativa de los síntomas visuales, luego de que los participantes realizaran una lectura durante veinte minutos, tanto en un texto impreso en papel como en un smartphone.

Posteriormente, se les solicitó a los participantes que realizaran una lectura en un teléfono inteligente, tanto en iluminación ambiente como a oscuras, sin posibilidad de modificar el nivel de brillo de la pantalla.

Justo después de cada lectura, los investigadores evaluaron el grado de sintomatología, encontrando el empeoramiento de los síntomas.

En referencia a los resultados, la Dra. Beatriz Antona, afiliada al Departamento de Optometría y Visión de la UCM y coautora de la investigación, expresó:

“Este estudio muestra que la lectura prolongada en smartphones puede desencadenar más síntomas visuales que la lectura en papel, bajo las mismas condiciones de tamaño de letra, distancia de lectura, o iluminación ambiente.”

Los autores señalan que los hallazgos proporcionan evidencia para sugerir que la lectura prolongada de la pantalla de un teléfono inteligente empeora los síntomas de astenopía, en comparación con la lectura impresa en papel, y que estos síntomas podrían empeorar si la lectura se realiza en ambientes poco iluminados, especialmente si el brillo de la pantalla es alto.

Referencia: Symptoms associated with reading from a smartphone in conditions of light and dark. Applied Ergonomics, 2018. https://doi.org/10.1016/j.apergo.2017.10.014

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