Adelgazar, o bajar de peso puede ser una de las preocupaciones más intensas que tengan algunas personas; ya sea para alcanzar cánones de belleza impuestos por la sociedad o por temas relacionados al cuidado de la salud, el peso es un tema de preocupación para muchas personas que desean alcanzar una figura ideal.

Si bien es cierto que podemos adelgazar a cualquier edad si adoptamos un estilo de vida saludable, se ha demostrado que a medida que pasa el tiempo y nos hacemos más maduros, la meta de bajar de peso puede hacerse más difícil.

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En este sentido, los problemas para disminuir el peso tienen una fecha de inicio particular, lo cual tiene un basamento científico. De acuerdo a Mecha Munshi, una Geriatra y Endocrinóloga del Centro Médico Beth Istael Deaconess, en Boston, incluso las personas que se mantienen activas a partir de los 30 años de edad, suelen perder masa muscular, reemplazándola con grasa.

Al respecto, plantea que los músculos queman más calorías que las grasas, por lo que tener menos masa muscular implica que se tiene un metabolismo más lento y, por lo tanto un menor requerimiento calórico.

De esta forma, cuanto más jóvenes somos, mayor es nuestra masa muscular, por lo que nuestro metabolismo es más rápido, lo que se traduce en un gasto calórico más eficiente; sin embargo, a partir de los 30 años, cambia la composición muscular, empezando las dificultades para perder peso.

Así, se ha demostrado que 500 calorías no afectan de la misma forma a una persona de 18 años, si se le compara con alguien de 40 años, pues esta requiere de menos energía para mantener sus actividades; entonces, las calorías extras se van almacenando y empezamos a ganar kilos de grasa a medida que vamos cumpliendo años.

En la misma línea, a partir de esta etapa, disminuyen las hormonas sexuales como el estrógeno y la testosterona, lo que complementa el efecto, de acuerdo a la especialista. Por su parte, Leslie Cho, cardióloga de la Clínica de Cleveland, afirma que las personas suelen pagar el peso que subieron y bajaron durante su juventud, cuando están mayores:

“Una persona de 60 años que ahora pese 90 kilos, pero alguna vez pesó 136, por ejemplo, necesitará menos calorías al día que alguien de la misma edad y altura que nunca tuvo tanto sobrepeso”.

Esto se debe a que la pérdida de células grasas engaña al cuerpo haciéndole creen que está en riesgo de inanición, por lo que empieza a almacenar en mayor medida las calorías que consume. Igualmente, a cierta edad, las personas tienen más enfermedades y dolores, por lo que se hacen más sedentarias, negándose a participar en actividades físicas.

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Para finalizar, con el objetivo de disminuir la incidencia de este problema, los especialistas recomiendan mantener un ejercicio físico moderado, particularmente dirigido al fortalecimiento de la masa muscular y adoptar hábitos de alimentación sanos, prefiriendo el consumo de proteínas por encima de grasas y carbohidratos.

Referencia: Body composition changes with aging: The cause or the result of alterations in metabolic rate and macronutrient oxidation?, (2010). https://doi.org/10.1016/j.nut.2009.07.004

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