La enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas, conducen a un deterioro progresivo de la memoria y otras funciones cognitivas complejas. Los mecanismos subyacentes son extremadamente complicados y no han sido suficientemente estudiados hasta ahora, lo que hace que tales enfermedades sean incurables.

Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Temple realizó un hallazgo promisorio, al comprobar que el uso de un fármaco para tratar el asma permitió revertir, en ratones, los efectos negativos de la neurodegeneración.

Los investigadores lograron descubrir algunos aspectos previamente desconocidos del desarrollo de los procesos neurodegenerativos, y utilizar estos nuevos conocimientos para revertirlos.

Durante el estudio, los científicos encontraron que los leucotrienos, moléculas inflamatorias bien conocidas por su influencia en los pulmones y causar broncoespasmo, juegan un papel importante en diversas formas de demencia, generalmente en etapas posteriores.

Durante las etapas iniciales de la enfermedad, hay un incremento de la síntesis de leucotrienos, lo cual está orientado a ralentizar la neurodegeneración; sin embargo, a largo plazo, la presencia de estas moléculas inflamatorias tiene un efecto contraproducente sobre el cerebro, ya que promueven la formación de placas de proteína tau. Tal proceso genera la desestabilización del andamio celular, la degradación de las sinapsis y, como resultado, una degradación de la memoria, el aprendizaje y otras funciones.

Sobre la base de estos nuevos conocimientos, los investigadores se plantearon verificar si el bloqueo de los leucotrienos ayudaría a revertir el daño neurológico. Para ello, utilizaron ratones transgénicos especialmente diseñados para que desarrollaran la patología tau, caracterizada por ovillos neurofibrilares y sinapsis interrumpidas, las cuales disminuyen la memoria y la capacidad de aprendizaje a medida que envejecen.

Cuando los animales tenían 12 meses de edad, el equivalente a 60 años en humanos, fueron tratados con zileuton, un fármaco que por décadas se ha utilizado para trata el asma, el cual inhibe la formación de leucotrienos al bloquear la enzima 5-lipoxigenasa.

Transcurridas 16 semanas, tanto los ratones tratados como los del grupo de control, fueron sometidos a pruebas de memoria espacial. Los efectos del zileuton fueron muy notables: los roedores que recibieron el fármaco demostraron un desempeño significativamente mejor en las pruebas.

Para finalmente asegurarse de que la idea era correcta, los autores evaluaron el nivel de leucotrienos, encontrando que los ratones tratados experimentaron una reducción del 90 por ciento en los leucotrienos en comparación con los ratones no tratados.

Además, el nivel de proteína tau fosforilada e insoluble, la forma que se sabe que daña directamente las sinapsis, era 50 por ciento más baja en los animales tratados.

El Dr. Domenico Praticò, profesor en los Departamentos de Farmacología y Microbiología de la Universidad de Temple y autor principal de la investigación, comentó:

Encuentran evidencia de que el sistema nervioso influye directamente en la proliferación de las células madre

“Los leucotrienos están en los pulmones y en el cerebro, pero ahora sabemos que, además de su rol en el asma, también tienen un papel funcional en la demencia. Este es un medicamento antiguo para una nueva enfermedad.”

Uno de los aspectos más promisorios de esta investigación es que el fármaco zileuton ya está aprobado por la FDA para el tratamiento del asma, por lo que pronto podría utilizarse en entornos clínicos para tratar a pacientes con la enfermedad de Alzheimer.

Referencia: Learning Impairments, Memory Deficits, and Neuropathology in Aged Tau Transgenic Mice Are Dependent on Leukotrienes Biosynthesis: Role of the cdk5 Kinase Pathway. Molecular Neurobiology, 2018. http://dx.doi.org/10.1007/s12035-018-1124-7

Más en TekCrispy