Los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Toronto, muestran que cuando una persona comete un error mientras aprende, mejora su memoria para obtener la información correcta, pero sólo si el error está cerca de la respuesta correcta.

Estos hallazgos podrían ayudar a mejorar la educación, no sólo para los niños y adultos jóvenes, sino también para las personas que emprenden proyectos educativos a edades avanzadas.

Una consecuencia del aprendizaje es que desencadena ideas relacionadas con la información que se está estudiando. Por ejemplo, cuando se pregunta “¿Cuál es la capital de Canadá?” no sólo se activa la respuesta correcta, Ottawa, sino también una amplia gama de conceptos que están relacionados con la respuesta, ya sea semánticamente (por ejemplo, Vancouver) o por experiencias personales (por ejemplo, una vez fui a patinar sobre hielo en el canal de Ottawa).

Si bien estos recuerdos relacionados pueden no siempre ser relevante a la pregunta, su activación puede facilitar la recuperación de la información solicitada, destacando vías para la búsqueda y andamios de recuperación neuronal.

La Dra. Nicole Anderson, catedrática en el Departamento de Psiquiatría y Psicología de la Universidad de Toronto y autora principal del estudio, explicó:

“Nuestra investigación encontró evidencia de que los errores pueden ayudar a una persona a aprender la información mejor que si no se cometieran errores. Este tipo de errores pueden servir como escalones para recordar la respuesta correcta. Pero si el error cometido, es una suposición absurda, entonces la persona no aprende la información correcta tan fácilmente.”

Para llegar a esa conclusión, los investigadores realizaron un experimento en el que a 32 participantes, sin antecedentes de conocer el idioma español, se les solicitó que adivinaran la definición en inglés de ciertas palabras en español.

Las palabras en español seleccionadas se parecían a una palabra en inglés con un significado similar (como carrera, que significa grado [career, en inglés]) o la palabra parecía un vocablo en inglés, pero significaba algo diferente (como carpeta, que se asemeja a carpet, que significa alfombra).

Luego, se les mostró brevemente la traducción correcta, antes de que se les mostrara otra palabra en español. Después de repetir este proceso con 16 palabras en español, los participantes tuvieron un breve descanso antes de realizar una prueba de memoria para las traducciones.

Los investigadores descubrieron que las personas eran más capaces de recordar las traducciones correctas de palabras en español que eran similares a la palabra en inglés, y que tuvieron mayor dificultad para recordar el significado de las palabras que parecían engañosas.

Estos resultados muestran que los errores benefician a la memoria, en la medida en que se superponen semánticamente con los objetivos.

Los investigadores señalan que, incluso si una persona comete un error mientras se prueba a sí misma, siempre que su error esté cerca de la respuesta correcta, es más probable que recuerde la información acertada.

El próximo paso del equipo está orientado a estudiar la actividad cerebral de las personas cuando comenten errores “cercanos” y “absurdos” durante el aprendizaje. Su trabajo se esfuerza por descubrir cómo estos diferentes errores afectan la función cerebral de una persona cuando intentan recordar la información correcta.

Referencia: Learning from your mistakes: does it matter if you’re out in left foot, I mean field? Memory, 2018. https://doi.org/10.1080/09658211.2018.1464189

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