La infancia es una de las etapas mas críticas del desarrollo humano, puesto que, en este momento, se configuran los aspectos más importantes de la personalidad; además de capacidades tales como la empatía, el autocontrol, la inteligencia emocional entre otros.

Por esta razón, la ciencia se ha ocupado en estudiar la importancia del rol que cumplen los padres en el adecuado desarrollo de los niños. En este sentido, de acuerdo a una investigación llevada a cabo en la Universidad de Binghamton, en conjunto con la Universidad Estatal de Nueva York, los hijos de padres excesivamente críticos pueden desarrollar menos cualidades empáticas.

Específicamente, en la investigación se demostró que los niños con padres demasiado críticos le prestan una menor cantidad atención a las expresiones faciales relacionadas a las emociones de otras personas. En palabras de Kiera James, Psicóloga de la Universidad de Binghamton y líder del equipo de investigadores:

“Los hallazgos sugieren que los niños con padres críticos pueden evitar prestar atención a los rostros que expresan cualquier tipo de emoción, lo que pudiese afectar sus relaciones con los demás (…) esta pudiese ser una de las razones por las cuales los niños excesivamente criticados tienen un mayor riesgo de sufrir ansiedad y depresión”.

Particularmente, los investigadores se trazaron por objetivo evaluar cómo las críticas de los padres afectan la forma en la que los niños procesan y prestan atención a las expresiones faciales relacionadas a las emociones.

Para esto midieron la atención a partir de marcadores neuronales denominados como Potenciales Tardíos Positivos, los cuales indican qué tanta atención se le presta a información emocional, tal como rostros de alegría o de tristeza.

En este sentido, James y el equipo de científicos le pidieron a los padres de un grupo de niños de entre 7 y 11 años de edad que hablaran sobre su hijo por cinco minutos, codificando, más adelante, esta información, en función de los niveles de crítica.

Igualmente, evaluaron la activación cerebral de los niños, a partir de los marcadores neuronales, en tanto estos observaban una serie de imágenes de rostros mostrando diferentes emociones.

Tras el experimento, se encontró que ante las críticas más duras por parte de los padres, los niños prestaban menos atención a las expresiones faciales, en contraposición a los niveles de atención cuando el nivel de crítica era inferior. Respecto a esto, la Psicóloga explica:

“Se sabe por investigaciones anteriores que las personas tienden a evitar las cosas que les hacen sentir incómodos, tristes o ansiosos, puesto que estas emociones son aversivas. También, sabemos que los niños con padres críticos son más propensos a emplear estrategias de afrontamiento evitativas cuando están en peligro, que los niños sin un padre crítico”.

En conclusión, se plantea que los niños con padres excesivamente críticos le prestan menos atención a las expresiones faciales, puesto que les producen emociones negativas y prefieren evitarlas; sin embargo, esto también puede evitar que vean expresiones positivas en otras personas.

Por tanto, lo más recomendable es dejar a un lado las críticas excesivamente duras y proporcionar a los niños un ambiente cálido de aprendizaje, en el que se conjuguen de forma armoniosa tanto la disciplina positiva como el afecto incondicional por parte de los padres.

Referencia: Parental Expressed Emotion-Criticism and Neural Markers of Sustained Attention to Emotional Faces in Children , (2018). https://doi.org/10.1080/15374416.2018.1453365

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