El banco Wells Fargo, con sede en San Francisco, anunció que ya no permitirá que sus clientes compren criptomonedas con sus tarjetas de crédito, informó el diario Fortune el día de hoy.

Wells Fargo, que es el tercer banco más grande por activos en los Estados Unidos, dijo que ahora sus clientes tienen prohibido comprar criptoactivos en sus tarjetas de crédito emitidas por la institución financiera. Un portavoz del banco dijo que la decisión se tomó para evitar los “riesgos múltiples” asociados con el uso de la criptomoneda:

Los clientes ya no pueden usar sus tarjetas de crédito de Wells Fargo para comprar criptomonedas. Hacemos esto para ser coherentes en toda la empresa de Wells Fargo debido a los múltiples riesgos asociados con esta inversión volátil. Esta decisión está en línea con la industria en general.

Sin embargo, el vocero agregó que el banco “continuará evaluando el problema a medida que el mercado evolucione”.

Con este movimiento, Wells Fargo se une a una ola de instituciones financieras que prohíben la compra de criptomonedas con sus tarjetas de crédito. En febrero, tres gigantes bancarios J.P. Morgan Chase, Bank of America y Citigroup anunciaron que ya no permitirían la compra de criptomonedas con tarjeta de crédito. Más adelante ese mes, J.P. Morgan Chase dijo que las instituciones financieras pueden “enfrentar el riesgo de que el procesamiento de pagos y otros servicios puedan verse afectados por tecnologías como las criptomonedas”.

La lista de bancos que impiden a los clientes comprar criptoactivos con sus tarjetas de crédito ha estado creciendo a nivel mundial. En Canadá, el Toronto-Dominion Bank (TD), uno de los bancos más grandes de América del Norte, anunció en un comunicado por correo electrónico a los clientes que prohibía la compra de criptomonedas con tarjetas de crédito. El banco dijo que las medidas se tomaron “para servir y proteger a nuestros clientes, así como también al banco”.

Por su parte, el HDFC Bank de la India, el banco privado más grande del país, informó a los clientes que sus tarjetas de débito y crédito no se pueden usar para comprar criptomonedas para proteger a los clientes. Las medidas restrictivas también fueron respaldadas por el banco más grande del Reino Unido, Lloyds Banking Group, y Virgin Money, que está presente en Australia, Sudáfrica y el Reino Unido.