Cuando de inversiones se trata, el tema por excelencia hoy en día pone a las criptomonedas en lo alto, lo que las convierte, además, en una de las primeras opciones cuando pensamos en guardar un poco para el futuro. Este es el caso de varias trabajadoras sexuales, quienes han mostrado interés en tener un fondo de ahorro en monedas digitales para la vejez.

En este sentido, MelissaSweet1, una ‘Camgirl’ de Arizona, empezó a aceptar pagos en criptomonedas desde hace tres años, pero recientemente comentó tener interés en ahorrar en monedas digitales para sus años de vejez. Y como ella, muchos otros en el sector están siguiendo esta tendencia, que además les ofrece otra alternativa a las transacciones bancarias tradicionales.

Cada vez más bancos consideran que cualquier trabajo sexual es de alto riesgo y un número cada vez mayor se niega a aceptar depósitos directos de empresas de la industria para adultos”, comentó MelissaSweet1.

Esto les dará una gran ventaja a los miembros de esta industria, dentro de la cual también se cuentan bailarines eróticos, estríperes, actores pornográficos y productores y directores de películas.

Por su parte, el jefe de operaciones en la iniciativa “Intimate”, Nathan Smale, comentó que:

Estás tratando con mujeres y hombres que siempre han tenido que asumir la responsabilidad de su propia seguridad y protección, y rara vez pueden confiar en que otros realmente los ayuden. ¿No es de extrañar que tomen el control de su propia fondos y administrarlos?

Asimismo, Smale enfatizó que una de las razones por las cuales la seguridad es altamente valorada por los trabajadores de la industria sexual es debido a que, en muchas ocasiones, si dejan sus fondos en un banco por un período extenso, lo más probable es que éstos terminen congelados o inhabilitados, considerando su procedencia. Por ello, los fondos de ahorro en criptomonedas se han vuelto tan atractivos.

parece que esta tendencia se volverá aún más aceptada a nivel internacional, especialmente si los marcos legislativos se vuelven más restrictivos y los métodos de pagos más inasequibles.