Los coches de Tesla han logrado destacar del resto no sólo porque son los coches eléctricos más atractivos de este mercado, sino porque son los que han contado con un mejor despliegue de la tecnología de conducción autónoma, incluso a pesar de que no siempre las cosas salgan según lo esperado y ocurran accidentes fatales durante las pruebas.

El pasado fin de semana, a través de su cuenta de Twitter, y casi sin intención de hacerlo formal, el CEO de Tesla Motors, Elon Musk, anunció que la próxima versión del software de conducción autónoma para sus coches eléctricos llegará este año. En concreto, se trata de la versión 9, y llegaría tras dos años de la actualización OTA.

Sin embargo, lo más atractivo del anuncio de Musk es que esta nueva versión del software permitirá activar las características de conducción autónoma completa. Según el ejecutivo, esto sólo ocurrirá en los coches con el modo AutoPilot 2.0, y posteriormente será explicado su funcionamiento.

Retrocediendo a la versión 8 del software de conducción autónoma de Tesla, la compañía introdujo en ese momento una nueva interfaz de usuario en sus coches, mejorando su sistema de conducción AutoPilot, que realmente siempre ha sido semi-autónomo.

Esta alternativa de conducción bajo asistencia es vendida por Tesla en paquetes, ofreciendo el AutoPilot mejorado por un precio mucho mayor que contar con la capacidad de conducción autónoma total.

Sin embargo, hasta el momento, la compañía no ha ofrecido a los usuarios una verdadera tecnología de conducción autónoma total, y seguramente pasará tiempo antes de que lo haga. Esto lo decimos porque los accidentes con los coches de Tesla aún no salen del pensamiento de muchos usuarios y reguladores, como para ahora pensar que su nueva tecnología si será totalmente eficiente.

Otro detalle con el anuncio de Musk es que la conducción autónoma completa solo llegará de la mano de “algunas características”, es decir, esta tecnología está creciendo, más no la veremos aun totalmente desarrollada. En concreto, los próximos coches de Tesla no aprovecharán totalmente la conducción autónoma, porque además de lugares para probar esta tecnología, no existe aún un marco regulatorio para ello.