A lo largo de los años, ha habido varias teorías para comprender por qué las personas desarrollan una preferencia por cualquiera de sus manos. Para la década de 1980, exploraciones por ultrasonido mostraron que la preferencia de mover la mano izquierda o derecha, se desarrolla en el útero tan pronto como en la octava semana de embarazo, y ya para de decimotercera semana, el feto muestra claramente una preferencia de succión del pulgar izquierdo o derecho.

Las teorías más ampliamente sostenidas sugieren que la destreza es un rasgo genético y está determinado por cual hemisferio del cerebro es el más dominante. Se cree que la mano derecha está controlada por el lado izquierdo del cerebro y viceversa, lo que centra la responsabilidad de la lateralidad al cerebro.

En este entorno, un equipo de investigadores de los Países Bajos, el Reino Unido y China, realizó un análisis genético para identificar qué contribuye a establecer estas diferencias entre izquierda y derecha en el sistema nervioso.

Los resultados obtenidos de esta investigación muestran que la preferencia manual realmente se origina en la médula espinal, contradiciendo las teorías anteriores de que el cerebro puede ser el principal determinante.

Los investigadores sostienen que los fetos humanos ya muestran considerables asimetrías en los movimientos de los brazos, antes de que la corteza motora del cerebro se relacione funcionalmente con la médula espinal, lo que hace más probable que las asimetrías de expresión génica de la médula espinal formen las bases moleculares de la lateralidad.

Las señales enviadas desde la corteza motora del cerebro a la médula espinal permiten el movimiento de las extremidades del niño por nacer. Pero al observar el desarrollo fetal en el útero, se pudo evidenciar que la preferencia de la mano ya estaba decidida antes de que la corteza motora y la médula espinal estuvieran conectadas.

Los investigadores analizaron las asimetrías en la expresión de ARN mensajero en todo el genoma, la expresión de micro ARN y los patrones de metilación del ADN en la médula espinal, entre la octava y la duodécima semana de embarazo, encontrando diferencias significativas de derecha a izquierda en las partes de la médula espinal relacionadas con los movimientos de las piernas y los brazos.

Descubrieron que la metilación del ADN desempeña un papel clave en la diferencia de la actividad de los genes. Este mecanismo se produce cuando un grupo metilo se une al ADN por una enzima epigenética particular, lo que puede afectar y minimizar la lectura de los genes.

Los investigadores expresan que básicamente las influencias ambientales, es decir, los factores epigenéticos, estaban en la raíz de la actividad del gen asimétrico.

En referencia a los resultados, la investigadora Carolien de Kovel, afiliada al Instituto Max Plank de Psicolingüística y autora principal del estudio, comentó:

Estos hallazgos cambian fundamentalmente nuestra comprensión de la causa de las asimetrías hemisféricas y en consecuencia el rasgo de lateralidad.

Si bien esta nueva investigación cambia la causa del origen de la destreza manual en los humanos, no cambia el hecho de la marcada preponderancia que tienen los diestros en la población humana.

Referencia: Epigenetic regulation of lateralized fetal spinal gene expression underlies hemispheric asymmetries. eLife, 2017. https://doi.org/10.7554/eLife.22784

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