Robots Sexuales Positivos Salud

Mientras una gran cantidad de expertos en tecnología manifiesta sus preocupaciones sobre el uso de la Inteligencia Artificial para crear robots asesinos, otras personas simplemente disfrutan de la compañía de un robot sexual. En este último caso, a pesar de que el sensacionalismo tecnológico inunde nuestras pantallas afirmando que los robots sexuales son positivos para nuestra salud, un nuevo estudio revela que no existe evidencia para afirmar tal cosa.

Así lo afirma un estudio publicado esta semana, donde Chantal Cox-George, del St George’s University Hospitals NHS Foundation Trust, y Susan Bewley, de King’s College London, analizaron cientos de artículos que hablan acerca de la relación entre los robots sexuales y la salud, y encontraron que las afirmaciones sobre los efectos saludables de estas máquinas son simples especulaciones.

Una publicación de TheVerge afirma que actualmente la industria de los robots sexuales genera US$ 30 mil millones al año, sin embargo, su baja reputación ha propiciado que los fabricantes busquen posicionarlos como una especie de ayuda terapéutica para las personas. Por ejemplo, una publicación reciente de The New York Times sugirió que los robots sexuales podrían calmar la ira en hombres ‘célibes’ que creen que las mujeres les deben sexo.

La investigación de Cox-George y Bewley afirma que a pesar de que los robots sexuales podrían ofrecer relaciones sexuales más seguras, no existe evidencia de que esto sea así. De hecho, afirman que estas máquinas podrían ser la solución para parejas donde uno quiere mucho más sexo que el otro, o personas que se sientan socialmente aisladas. Incluso, afirman que los pedófilos podrían curar sus impulsos reprimidos con uno de estos robots, pero ello podría hacer que no distingan entre realidad y fantasía.

En definitiva, es poco probable que un robot sexual sea considerado bueno o malo, en todo caso, depende exclusivamente del uso que le dé su dueño para determinar si es positivo o es perjudicial. Estudios futuros podrían determinar por qué esto es así, y alentar a los propagandistas a no distribuir información que no está totalmente comprobada.

Referencia: I, Sex Robot: the health implications of the sex robot industry. BMJ Sexual & Reproductive Health. DOI: http://dx.doi.org/10.1136/bmjsrh-2017-200012