Visi N Humana

Se cree que el ser humano no es la especie con mayor agudeza visual dentro del reino animal; por ejemplo, somos incapaces de detectar rayos ultravioleta e infrarrojos; igualmente, a diferencia de los gatos y otros animales nocturnos, nuestra visión en la oscuridad es bastante limitada.

No obstante, de acuerdo a descubrimientos recientes, la agudeza y nitidez visual de los seres humanos es superior a la de otras especies de animales. Eleonor Caves, una especialista en ecología perteneciente a la Universidad de Duke, en Estados Unidos, plantea que la visión humana permite detectar una mayor cantidad de detalles en el entorno, al comparar esta capacidad con la de otros animales.

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Específicamente, la investigación, encabezada por Caves, pretendía comparar y clasificar las capacidades visuales de diferentes especies en función qué tan nítidas o borrosas son las imágenes capturadas por sus ojos.

A fin de evaluar la nitidez de las percepciones visuales, emplearon como medida los ciclos por grado, información que fue procesada por un programa computacional que permitió desarrollar una simulación de las imágenes que veía cada especie.

Cómo ven las distintas especies. Fuente: Eleanor Caves

Adicionalmente compararon estos datos con  indicadores tales como la anatomía de los ojos y el comportamiento de las especies evaluadas ante ciertas pruebas. A partir de esto, se encontraron resultados alentadores para los humanos, pues se determinó que la nitidez de su visión es bastante aceptable, llegando a una medida de 60 ciclos por grado, al igual que la de los chimpancés y otros primates.

Esto quiere decir que tenemos la capacidad de percibir 60 pares de líneas paralelas en blanco y negro dentro de un grado de visión, límite a partir del cual las líneas se oscurecen en gris.

De forma sorprendente, fueron pocas las especies que pudieron mostrar un resultado superior al comentado, más allá de algunas aves rapaces que tienen  la capacidad de ver aproximadamente el doble del límite de nitidez, al compararlo con la capacidad humana.

Comparación respecto a los Ciclos por Grado percibidos por las diferentes especies.

Tal como el Águila Australiana Cola de Cuña, que tiene una capacidad de 140 ciclos por grado, lo que le permite detectar pequeñas presas que se desplazan por el suelo cuando estas están a miles de metros de altura en los cielos.

Otros animales, tales como los elefantes, lograron apenas unos 10 ciclos por grado, el cual es el límite fijado para clasificar a una persona como legalmente ciega. De hecho, la mayoría de los insectos y otras especies, lograron resultados inferiores a esto.

Esto tiene implicaciones importantes en el campo de la ecología, pues, de acuerdo a los expertos, hay características fenotípicas de determinadas especies que los miembros de esta ni siquiera pueden percibir.

Tal como las mariposas, las cuales, probablemente, sean incapaces de ver sus coloridos patrones entre sí, sin embargo, las aves si tienen la capacidad de percibir sus señas distintivas. Al respecto, Caves plantea:

Los investigadores que estudian las interacciones entre animales de distintas especies, no deberían suponer que estas tienen la capacidad de percibir los detalles de la misma forma que los seres humanos”.

No obstante, debemos tener en cuenta que esta investigación se centró particularmente en los ojos de las distintas especies, dejando de lado, de forma parcial, el rol del procesamiento de la imagen a nivel cerebral.

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En este sentido, si bien es posible que los animales tengan una capacidad visual caracterizada por una baja nitidez, las imágenes percibidas podrían mejorarse a nivel posterior, en las estructuras cerebrales.No obstante, es necesario tener reservas con esta afirmación, pues, de acuerdo a Caves:

El cerebro trabaja con la información disponible, es decir, la que es potencialmente captada por los ojos; en tanto esto, el cerebro no puede usar información que nunca ha sido recibida, si la agudeza visual es demasiado baja para detectar ciertos detalles, probablemente no sea algo en lo que su cerebro pueda trabajar más”.

En conclusión, la investigación nos proporciona una importante conclusión respecto a cómo ve el mundo que nos rodea el resto del reino animal, además de las diferencias en torno a la capacidad visual de distintas especies, abriendo nuevas líneas de investigación que pueden aportar conocimientos en torno al fenómeno de la percepción visual.

Referencia: Visual Acuity and the Evolution of Signals, (2018). https://doi.org/10.1016/j.tree.2018.03.001

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