Fruta Electricidad

Las frutas y verduras contienen vitaminas y minerales importantes para sobrevivir y mantenernos adecuadamente. Sin embargo, curiosamente, estas mismos alimentos también contienen una gran cantidad de agua y, por lo tanto, en algunos casos pueden conducir bien la electricidad. Otros ingredientes, como el ácido cítrico y el ácido ascórbico, aumentan la conductividad, y en algunos casos, el contenido ácido es lo suficientemente alto como para crear un voltaje que puede alimentar pequeños componentes electrónicos.

Las papas, tomates y cebollas conducen la electricidad bastante bien; incluso, los científicos han demostrado que las patatas pueden funcionar como baterías. Esto sucede porque los ácidos producen iones y partículas cargadas cuando se colocan en una solución como el agua; estas condiciones se presentan en muchos tipos de frutas y verduras.

Cualquier tipo de cítricos, ya sea limón, naranja o lima dulce, generará electricidad cuando se encuentren conectados correctamente en un circuito eléctrico completo. En este particular circuito, la fruta actúa como una batería. El ácido cítrico y el agua en la fruta actúan como un electrolito, lo que permite el flujo de electricidad a través del circuito.

No se debe malentender que los cítricos crean electricidad, porque no es así. Simplemente conducen electricidad al ayudar a completar el circuito.

Una o dos frutas en un circuito generarán una corriente muy débil; pero si se conectan varias en serie, en el circuito, podrá producir suficiente electricidad como para poder encender una bombilla.

Algunas frutas y verduras pueden estar llenas de iones superconductores, pero necesitarás algunos materiales más para convertir estos alimentos en baterías. El voltaje de la batería proviene de electrodos hechos de dos metales diferentes, como cobre y zinc. Es posible fabricar fácilmente una batería de papas o encurtidos, utilizando un centavo de cobre y un clavo galvanizado, que generalmente está hecho de hierro recubierto con zinc.

La fruta o verdura no puede crear electricidad por sí misma; se requiere de algo para conducir los iones. Si se insertan dos metales diferentes y se conectan con un cable, se crea un circuito eléctrico.  Luego, cuando este material entra en contacto con los electrolitos, la reacción de la batería comienza a generar voltaje. Debido a la diferencia en la energía potencial eléctrica entre los dos metales, los iones positivos y negativos comenzarán a moverse libremente por el circuito.

Referencia: Electrochemical Analysis of Fruit and Vegetable Freshness. School of Engineering and Technology, National University, 2005. https://goo.gl/XtKZzi