Crime

Las autoridades de Corea del Sur revelaron reciente que incautarán 191 bitcoins (BTC), o su equivalente de US$1.4 millones, en un caso de cibercrimen con pornografía infantil.

De acuerdo con la agencia Yonhap, el perpetuador, de 33 años, conocido como Ahn, había incurrido en delitos sexuales por medios virtuales, tras lo cual la Corte Suprema lo sentenció a 18 meses en prisión y al pago de una fianza por $644.000 dólares.

Sin embargo, el caso presentó un giro inesperado cuando el tribunal de primera instancia rechazó la orden de la Corte Suprema de confiscar los bitcoins recaudados por el criminal.

La razón principal del tribunal consistió en su consideración de las criptomonedas como productos digitales, sin existencia física, por lo que no podrían ser objeto de confiscación. Sin embargo, la Corte de Apelaciones luego emitió su designación de las monedas virtuales como activos o “ganancias de transacciones por productos, bienes y servicios”.

Aún no se ha aclarado la posición final de las autoridades sobre los bitcoins del criminal; no obstante, este caso pone en perspectiva a la dimensión del vacío legal que todavía existe en el país sobre la denominación de las criptomonedas.

Por su parte, el país ha estado ha vivido varios cambios en cuanto a otros asuntos en el ámbito del comercio descentralizado. En este sentido, el pasado lunes 29 de mayo, las autoridades de la Asamblea Nacional de Corea del Sur revelaron sus intenciones de levantar el veto impuesto en meses pasados sobre las ICOs, las cuales se encontraban bajo regulaciones restrictivas en la región.

Asimismo, el gobierno se ha mostrado abierto a establecer nuevas regulaciones sobre el comercio virtual con criptomonedas; comenzando por imponer organismos de supervisión.

Y aunque aún no se han establecido los puntos concretos que abarcará la legislación, es seguro que promoverá transacciones más transparentes y un mejor enfoque de cómo encarar el creciente comercio con monedas digitales e ICOs.