Un artículo publicado en julio de 2017 titulado “El poder causa daño cerebral”, ha sido fuente de intensos debates en las redes sociales. Si bien con más frecuencia de la deseada, quienes se encuentran en posiciones de liderazgo abusan de esa condición, la envergadura de tal afirmación merece una revisión.

El documento se centra en la investigación sobre “cebado de poder”. En los experimentos de preparación de poder, los participantes, generalmente estudiantes, realizan una tarea que se supone que crea un “sentimiento de poder”, tal vez inconsciente.

Según varios estudios, las personas impulsadas por el poder son propensas al comportamiento antisocial y egocéntrico. El investigador Dacher Keltner, afirmó: “Los sujetos bajo la influencia del poder actuaron como si hubieran sufrido una lesión cerebral traumática: volviéndose más impulsivos, menos conscientes de los riesgos y, crucialmente, menos expertos en ver cosas de otros el punto de vista de las personas”.

Sin embargo, No hay absolutamente ninguna evidencia de que el poder cause daño cerebral; todos los estudios discutidos en el artículo son sobre cambios de conducta que duran minutos o una hora como máximo.

Por supuesto que es posible especular que estos efectos de cebado de poder podrían volverse crónicos en personas con poder a largo plazo. Pero también se podría predecir que los efectos desaparecerían una vez que alguien se acostumbre a sentirse poderoso.

Más allá del titular del artículo, que bien pudiera catalogarse de “clickbait“,  el sustento del artículo trata sobre el cebado de poder, que de hecho una literatura de investigación interesante y bien citada.

Sin embargo, el artículo no menciona que existe una gran controversia dentro de la psicología sobre la validez de todo el campo de estudios primarios como este, que con frecuencia se agrupan como preparación social, el cual ha visto repeticiones fallidas sin fin en los últimos años.

Aparte de esto, es difícil afirmar que estos estudios de preparación de poder sean realmente aplicables en el mundo real. Se trata de una herramienta de laboratorio de psicología que versa sobre la sensación de poder. En un contexto de laboratorio, puede funcionar, pero en el mundo real, el comportamiento de los poderosos está influenciado por algo mucho más difícil de estudiar en el laboratorio: la realidad del poder.

En general, bien se podría refutar la aseveración que el poder causa daño cerebral, básicamente porque los experimentos de laboratorio de psicología diseñados hasta ahora, no están en plenitud de capacidad de reflejar la influencia del poder en el mundo real, lo que no quiere decir que no sean interesantes como herramientas de investigación.

Referencias:

Power Causes Brain Damage. The atlantic, 2017. https://goo.gl/XfZLgQ

Disputed results a fresh blow for social psychology. Nature, 2013. https://doi.org/10.1038/497016a

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