Google Chrome es uno de los navegadores más usados, pero no hay que negar que también es uno de los que aumenta la actividad de la CPU, por lo que, tener un montón de pestañas abiertas durante una sesión podría ralentizar el sistema, sobre todo si abrimos sitios con muchos recursos gráficos.

Sin embargo, esto de abrir muchas pestañas en el navegador es una práctica muy empleada por los usuarios más activos, aquellos que trabajan, chatean, se entretienen a la vez y a veces ni duermen.

Si es tu caso y además sientes que ese ‘hábito’ te ha traído problemas de productividad, entonces debes seguir leyendo, para que sepas cómo limitarte en el número de pestañas abiertas.

¿Cómo evitar abrir muchas pestañas en Chrome a la vez?

Para restringir el uso del navegador, en cuanto a pestañas se refiere, debemos ocupar un software cuyo único objetivo sea el de obligarnos a tener solo cierto número de pestañas abiertas. xTab es el nombre de ese programa, que en este caso es una extensión.

Con esta herramienta, sencilla y gratuita, podremos establecer cuántas pestañas nos permitimos a nosotros mismos abrir por día o durante un tiempo determinado. Por ejemplo, si por trabajo normalmente debemos abrir cuatro sitios web, entonces, mientras cumplimos con nuestras responsabilidades podríamos fijar ese número como límite, así nos aseguramos de abrir solo las páginas necesarias.

¿Cómo funciona?

Paso 1: Haz clic aquí para descargar este complemento para Google Chrome.

Paso 2: Una vez instalado, haz clic sobre el icono que se instalará en la barra de extensiones. Arriba, después de la barra de direcciones en Chrome.

Paso 3: Configura el límite de pestañas requeridas y el resto de opciones.

Una de las opciones que xTab nos permite realizar es cumplir una regla cuando intentemos abrir una nueva pestaña que sobre pase el límite establecido, por ejemplo, si solo queremos abrir 15 pestañas, pero no llevamos la cuenta e intentamos abrir la número 16, entonces le podemos decir a xTab que cierre alguna que tenga mucho tiempo abierta, que cierre la primera que abrimos o que cierre la última que visualizamos.

Y si queremos ser más drásticos, podríamos indicar que bloquee las nuevas pestañas que intentemos abrir, es decir, la restricción de 15 pestañas del ejemplo anterior se cumplirá al abrir la pestaña número 15. No se reemplazará ninguna, tendríamos que cerrarlas manualmente para abrir otras hasta llegar al límite.

De esta forma tan básica podríamos hacer que nuestra productividad no cese, al contrario, podríamos hacer que aumente al evitar distracciones.

Escribir un comentario