Placenta Esquizofrenia

Los resultados de un reciente estudio vigorizan el viejo debate sobre los orígenes de la esquizofrenia y, posiblemente, otros trastornos del desarrollo neurológico, como el autismo, el TDAH y el síndrome de Tourette. Los investigadores encontraron que el eslabón perdido de las hipótesis patógenas, oscilando entre la genética y el medio ambiente, parece ser la placenta.

Además de su papel fundamental en la provisión de alimento y oxígeno, esencial para el desarrollo fetal, la placenta emerge como el protagonista inédito del debate sobre la génesis de la esquizofrenia, un descubrimiento podría tener repercusiones como la posibilidad de predecir quién está en riesgo de padecer enfermedades psiquiátricas, así como desarrollar estrategias para prevenir o reducir su frecuencia, mejorando la salud de la placenta en sí.

La hipótesis de que la esquizofrenia es un trastorno del neurodesarrollo, se ha centrado en el desarrollo del cerebro durante el embarazo y poco después del nacimiento, pero los mecanismos biológicos involucrados no son del todo conocidos.

Estudios realizados en el pasado han demostrado que la genética aumenta el riesgo de esquizofrenia en un porcentaje muy pequeño. Por el contrario, las complicaciones perinatales pueden duplicar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigadores examinó a más de 2.800 adultos de diferentes etnias y orígenes geográficos, de los cuales 2.038 tienen esquizofrenia. Todos habían sido objeto de pruebas genéticas y en complemento, fueron investigados en la historia obstétrica.

Los investigadores destacaron interacciones importantes entre los genes asociados con el riesgo de esquizofrenia y un historial de complicaciones gravídicas potencialmente graves. Las personas con un alto riesgo genético y antecedentes de complicaciones perinatales importantes, presentaron un riesgo de al menos 5 veces mayor de desarrollar esquizofrenia, en comparación con individuos con patrones genéticos similares, pero sin antecedentes de complicaciones obstétricas.

Esta observación llevó a los investigadores a llevar a cabo una serie de investigaciones de expresión génica en varias muestras de placenta, incluidas las de embarazos complicados con pre eclampsia y retraso en el desarrollo intrauterino. Los resultados mostraron que los genes asociados a la esquizofrenia se activaron en estas muestras de placenta.

La incidencia de 2 a 4 veces mayor en hombres que en mujeres, se encuentran entre los muchos misterios que rodean a los trastornos del neurodesarrollo.  El descubrimiento realizado por los investigadores podría ayudar a explicar este fenómeno.

Los genes de la esquizofrenia “activados” en la placenta en los caso de embarazos complicados, son mucho más abundantes en la placenta de los fetos masculinos que en los femeninos; en resumen, la placenta también podría ser la explicación del “sesgo sexual” de la incidencia de estas patologías.

El Dr. Daniel R. Weinberger, afiliado a la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y autor principal de la investigación, manifestó:

“Todas estas evidencias colocan a la placenta en el centro de un nuevo campo de investigaciones biológicas relacionadas con las interacciones entre los genes y el medio ambiente y cómo se articulan para alterar el desarrollo del cerebro humano.”

Este estudio ha revelado una línea de investigación innovadora que algún día podría llevar a descubrir nuevos enfoques terapéuticos y estrategias preventivas, con la esperanza y el objetivo final de poder reducir drásticamente la incidencia de los trastornos del comportamiento del neurodesarrollo.

Referencia: Convergence of placenta biology and genetic risk for schizophrenia. Nature Medicine, 2018. http://dx.doi.org/10.1038/s41591-018-0021-y